75,000 personas desafían el frío y la lluvia en Bilbao para dar la bienvenida a Olentzero y Mari Domingi.
En la tarde del 23 de diciembre, Bilbao se llenó de vida al recibir a Olentzero y Mari Domingi, una tradición que atrajo a unas 75.000 personas según estimaciones del Ayuntamiento, quienes desafiaron las inclemencias del tiempo para disfrutar de la animada kalejira. A pesar de la lluvia y el frío, el clamor de los más pequeños resonaba por las calles con gritos de 'Olentzero, Olentzero', reflejando la significativa conexión que estos personajes tienen con la niñez vasca.
La trayectoria de este año comenzó más temprano a las 17:30 en la plaza Moyua, después de que los protagonistas saludaran desde el balcón del icónico Hotel Carlton. El desfile recorrió la Gran Vía, finalizando en el emblemático Teatro Arriaga, marcando así otra celebración llena de encanto y tradición.
En esta ocasión, la kalejira se propuso rendir un merecido homenaje a los ancianos, llamados amamas y aitites, reconociendo su invaluable contribución con su amor, sabiduría y cuidado constante a lo largo de los años. El Ayuntamiento enfatizó que son ellos quienes mantienen viva la luz que guía a las generaciones más jóvenes durante el invierno.
Encabezando el desfile, la figura de Galtzagorri Nagusia se destacó desde su 'Argiontzia', el farol emblemático de la tradición vasca que ilumina el camino de la comitiva, acompañando a Olentzero y Mari Domingi en su mágico recorrido. El carbonero, llevando las riendas de su gran Pottoka de madera, estaba seguido por Mari Domingi en su Oca, y por Basajaun en su triciclo, que transportaba un carro lleno de regalos.
A lo largo del trayecto, el desfile fue un verdadero espectáculo para los cientos de niños que se agolpaban a los lados, maravillados por la aparición de seres fantásticos y las numerosas figuras que acompañaban a nuestros protagonistas. La alegría y la sorpresa llenaban el aire, mientras imaginarios mundos se despliegan ante la inocencia infantil.
Entre los muchos personajes, destacaron unas gigantescas luciérnagas, los 'Ipurtargiak', así como Herensuge "Gutu", un dragón mitológico que cerró la comitiva recogiendo cartas llenas de deseos de los más pequeños, simbolizando su conexión con la magia de la Navidad.
La kalejira no solo deslumbró por sus personajes, sino también por la música y el baile. Grupos de danzas locales como El Gaztedi Dantzari Taldea y Salbatzaile aportaron alegría, mientras que un grupo de Zanpantzarrak o Joaldunak abrieron paso al desfile con sus sonidos ancestrales, marcando la llegada de Olentzero y Mari Domingi.
Una vez que la comitiva llegó al Teatro Arriaga, se celebró un espectacular evento musical, donde les dio la bienvenida una banda compuesta por personajes mágicos que representaron la esencia de la Navidad en Bilbao, combinando elementos circenses y del carnaval de Zuberoa en un show vibrante y colorido.
El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, junto a la concejala de Igualdad y Fiestas, Itziar Urtasun, recibió a los protagonistas del evento, quienes posteriormente subieron a la balconada del teatro para saludar a todos los presentes, creando un ambiente de camaradería y alegría comunitaria.
En un emotivo cierre, se entonaron tradicionales canciones dedicadas a Olentzero y Mari Domingi, así como nuevos temas que se han incorporado al repertorio navideño de la ciudad, como "Argiontziari Kanta!". Posteriormente, los protagonistas se retiraron al interior del Teatro, preparándose para el encuentro del 24 de diciembre, cuando Olentzero y Mari Domingi se reunirán con los niños de Bilbao para escuchar en persona sus sueños y deseos para esta Navidad.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.