Crónica País Vasco.

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Andueza (PSE) modera su optimismo ante el debate del derecho a decidir en el nuevo estatuto.

Andueza (PSE) modera su optimismo ante el debate del derecho a decidir en el nuevo estatuto.

BILBAO, 2 de diciembre. El secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, ha puesto en duda el optimismo manifestado por el PNV acerca de las posibilidades de llegar a un acuerdo sobre la reforma del estatuto. Según Andueza, la inclusión del derecho a decidir en la mesa de negociación podría llevar a un "fracaso", advirtiendo que continuar por ese camino sería "tropezar en la misma piedra". En este sentido, instó a los partidos a actuar con "sensatez" y no dejarse llevar por "utopías".

En respuesta a las declaraciones del portavoz del PNV en el Parlamento Vasco, Joseba Díez Antxustegi, quien había mostrado una perspectiva positiva sobre el diálogo con EH Bildu y el PSE-EE, Andueza enfatizó la necesidad de ser "realistas", señalando que existen aún muchas diferencias por resolver entre las partes.

Aunque reconoció la necesidad de una reforma estatutaria, Andueza subrayó que en los últimos 46 años Euskadi ha logrado gestionar el 97% de su recaudación, marcando el autogobierno más elevado en una región europea. Resaltó la importancia de proteger los derechos sociales conquistados en este tiempo y garantizar una convivencia plural y diversa en la comunidad autónoma, valores fundamentales que deben servir como base en las negociaciones.

Andueza se mostró confiado en que si se enfoca la negociación hacia la inclusión de los derechos sociales, será más sencillo llegar a un acuerdo, respaldándose en el trabajo previo que ya se realizó en la ponencia de autogobierno, donde más del 90% de los puntos han sido consensuados. "Es momento de aprovechar ese trabajo", declaró con firmeza.

No obstante, el líder socialista advirtió que si el debate se centra nuevamente en el derecho de autodeterminación, la conversación se verá condenada al fracaso. Hizo un llamado a la responsabilidad, apuntando que se está ante una oportunidad histórica y que, si no se avanza en la dirección correcta, Euskadi podría quedarse anclada a un Estatuto de 1979, obsoleto para las necesidades actuales.

Andueza apeló a la racionalidad en el proceso, sugiriendo que es preferible pensar en términos pragmáticos, poniendo por encima los intereses del conjunto de la ciudadanía vasca y no solo de una parte de ella. Reiteró que el PSE-EE no apoyará ninguna propuesta que quede fuera del marco legal vigente, dejando claro que el optimismo de algunos sobre un posible acuerdo es prematuro.

Andueza identificó el derecho a decidir como el principal obstáculo que podría llevar a un nuevo fracaso en las negociaciones. Al respecto, manifestó que se debe ser prudente y no dejar que los antiguos desacuerdos obstaculicen el progreso hacia un nuevo Estatuto de Autonomía.

El líder socialista también destacó la importancia de cumplir con las transferencias pendientes, pero dejó claro que esto debe hacerse de manera adecuada. Refiriéndose a la fecha límite del 31 de diciembre para culminar el nuevo marco estatutario, Andueza indicó que no es favorable a trabajar bajo presión, aunque reconoció la legitimidad del PNV para establecer esas fechas, considerándolas una herramienta más de presión sobre el Gobierno de España.

Finalmente, subrayó que el Gobierno de España no cederá a presiones cuando se trata de asuntos tan sensibles para la economía y desarrollo vasco. Abogó por que estas negociaciones se realicen con las garantías legales y económicas necesarias, convencido de que "lo mejor es avanzar despacio pero con firmeza", dejando claro que las transferencias llegarán, aunque no necesariamente en los términos que quiere el PNV.

Andueza reiteró su disposición a debatir dentro del Gobierno Vasco sobre cómo deberían articularse estas transferencias, con el fin de negociarlas posteriormente con el Gobierno de España, lo que considera la mejor vía para garantizar resultados positivos.