Aumentan en 20 días las listas de espera para cirugía en Euskadi, alcanzando 77,4 días
El tiempo medio de espera para intervenciones quirúrgicas en Euskadi ha aumentado en veinte días, situándose en 77,4 días. Este incremento se produce en un contexto de tensión en el sistema sanitario público, marcada por cuatro semanas de huelga de médicos contra el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad.
Desde finales de noviembre de 2025, las listas de espera han experimentado un aumento progresivo, reflejando el impacto de las movilizaciones laborales y las dificultades en la gestión de recursos. La derivación a centros concertados ha sido una de las medidas adoptadas para mitigar estos efectos, permitiendo que 1.721 pacientes con demoras superiores a 150 días puedan ser operados en centros privados.
Este incremento en los tiempos de espera tiene implicaciones directas en la salud de los pacientes, especialmente en aquellos con patologías que requieren atención urgente. La demora media en consultas y pruebas diagnósticas también ha crecido, afectando la capacidad del sistema para ofrecer una atención oportuna y de calidad.
El Gobierno Vasco ha señalado que, pese a las dificultades, ha logrado contener el aumento en los tiempos de espera gracias a medidas extraordinarias y a un plan de choque iniciado en 2024. No obstante, expertos advierten que las tensiones laborales y la falta de recursos pueden seguir poniendo en riesgo la sostenibilidad del sistema sanitario público en el futuro cercano.
Desde una perspectiva política, la situación refleja las tensiones existentes entre las administraciones autonómicas y el Ministerio de Sanidad, que han frenado en ocasiones la implementación de reformas estructurales necesarias. La demanda de mayor autonomía en la gestión sanitaria en Euskadi continúa siendo un tema recurrente en el debate público.
De cara al futuro, se espera que la incorporación de nueva tecnología, como resonancias magnéticas de última generación, mejore la capacidad diagnóstica y reduzca las listas de espera. Sin embargo, la recuperación plena del sistema requiere un acuerdo político y una inversión sostenida para fortalecer la sanidad pública vasca frente a los desafíos actuales.