Baja en nacimientos en Euskadi en 2026 y aumento en madres extranjeras
Durante el primer trimestre de 2026, en Euskadi se registraron 3.245 nacimientos, lo que supone un descenso del 0,9% respecto al mismo período del año anterior. La proporción de madres nacidas fuera de España alcanzó el 35,6%, y el 26,5% de ellas tenían nacionalidad extranjera. La tendencia refleja un ligero retroceso en los nacimientos y un incremento en la diversidad migratoria de las madres.
Este descenso en los nacimientos en la región se produce en un contexto de cambios demográficos y sociales. La disminución en el número de nacimientos en Álava y Gipuzkoa contrasta con un leve aumento en Bizkaia, que experimentó un incremento del 0,2%. La distribución por meses muestra que enero fue el período con mayor volumen de nacimientos, seguido de marzo y febrero, lo que sugiere ciertos patrones estacionales en la natalidad.
La edad de las madres también revela tendencias importantes. La mayor parte de los nacimientos ocurrió en mujeres de 35 a 39 años, seguidas por las de 30 a 34 años. La participación de madres jóvenes menores de 25 años fue del 7,6%, mientras que las de 25 a 29 años representaron el 13,2%. Estos datos indican un retraso en la maternidad, un fenómeno que afecta a las políticas sociales y de apoyo a la maternidad en la región.
Por otro lado, la mayoría de los nacimientos fueron de hijos únicos o primeros hijos, con un 50,9%. Sin embargo, la proporción de nacimientos de segundas o posteriores descendió ligeramente respecto al año anterior. La presencia de madres extranjeras en el total de nacimientos sigue siendo significativa, especialmente en Álava y Bizkaia, donde supera el 55%. Estos datos reflejan una realidad migratoria que influye en la estructura demográfica vasca.
Este escenario plantea desafíos para las políticas públicas en áreas como la sanidad, la conciliación familiar y la integración social. La tendencia a la baja en los nacimientos, junto con la creciente diversidad, requiere respuestas coordinadas que tengan en cuenta la realidad demográfica y social de Euskadi, en un contexto de cambios políticos y económicos en el país.
De cara al futuro, la comunidad vasca deberá afrontar el envejecimiento poblacional y la necesidad de promover políticas que incentiven la natalidad y la integración de la población migrante, en un contexto de incertidumbre política y económica a nivel nacional y europeo.