16/04/2026Contacto
×
Cultura 3 de Abril de 2026 · 14:57h 3 min de lectura

Balmaseda acoge el Vía Crucis Viviente con participación de cerca de 700 vecinos y presencia institucional significativa

El Viernes Santo, la localidad vizcaína de Balmaseda ha congregado a aproximadamente 700 vecinos y visitantes en su tradicional Vía Crucis Viviente, considerado el más popular de Euskadi. La representación, que recrea de forma realista la pasión y muerte de Jesucristo, se desarrolla al aire libre a lo largo del casco histórico, consolidando su relevancia cultural y religiosa en la comunidad.

Este evento, organizado desde 1974 por la Asociación Vía Crucis Viviente de Balmaseda y apoyada por la Coral Kolitza, refleja la continuidad de una tradición que combina la religiosidad popular con la participación ciudadana. La escenificación abarca desde la Última Cena, el juicio y la flagelación, hasta el Calvario, en un escenario de 50 por 15 metros que aporta dramatismo y vistosidad a la conmemoración.

El contexto político en el que se inscribe esta celebración trasciende la esfera religiosa, evidenciando el papel de las instituciones en la promoción y protección del patrimonio cultural inmaterial. La presencia de representantes institucionales como la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, o la presidenta de las Juntas Generales, Ana Otadui, subraya el interés de las administraciones por mantener viva esta manifestación tradicional, que también funciona como símbolo de identidad local y cohesión social.

En los últimos años, la situación política en Euskadi, marcada por un proceso de diálogo y reconocimiento institucional hacia las distintas sensibilidades, ha reforzado la valoración del patrimonio cultural como elemento de integración. La celebración de eventos como el Vía Crucis Viviente contribuye a consolidar la diversidad cultural de la región, en un contexto en el que la gestión pública busca fortalecer la participación comunitaria.

El desarrollo de esta tradición también ha sido objeto de debates sobre la financiación y la preservación del legado, en un momento de cambios en las políticas culturales y de recortes presupuestarios en algunos ámbitos. Sin embargo, la implicación de los vecinos y la colaboración de las instituciones han permitido mantener viva esta manifestación, que combina historia, fe y participación popular.

En un marco más amplio, la celebración del Vía Crucis en Balmaseda ejemplifica cómo las tradiciones religiosas y culturales siguen siendo un elemento fundamental en la cohesión social y en la identidad regional. La continuidad de estos actos refleja una voluntad de preservar el patrimonio vivo, en un contexto político que busca equilibrar la modernidad con el respeto por las raíces históricas y culturales del País Vasco.

Categoría

Noticias relacionadas

Recibe las noticias de País Vasco en tu email

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info