Casi 300 muertes en Euskadi por calor en verano, mayoritariamente mayores de 65 años
Durante los meses de verano, Euskadi ha registrado un total de 297 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas. La mayoría de las víctimas, un 92%, tenían más de 65 años, con 182 de ellas superando los 85 años. Solo una persona menor de 15 años ha muerto por causas relacionadas con el calor en este período.
Este incremento en muertes por calor se vincula a olas de altas temperaturas que han afectado a la región, en un contexto de cambio climático y olas de calor cada vez más frecuentes y severas. La población mayor, especialmente la de edad avanzada, presenta mayor vulnerabilidad ante estas condiciones extremas.
Estas cifras evidencian una problemática de salud pública que requiere una respuesta coordinada. La adaptación de infraestructuras y campañas de concienciación son claves para reducir el impacto en colectivos vulnerables, como los mayores. Además, la atención sanitaria en episodios de olas de calor debe fortalecerse.
Desde una perspectiva política, el aumento de muertes relacionadas con el calor ha puesto en el foco las políticas de protección social y salud pública. La crisis climática impulsa debates sobre la necesidad de medidas preventivas y de adaptación, así como la inversión en infraestructuras que mitiguen los efectos del calor extremo.
Mirando hacia el futuro, el cambio climático indica que olas de calor serán más frecuentes y severas en Euskadi y en toda la península. La planificación y las políticas públicas deberán ajustarse para proteger especialmente a los colectivos más vulnerables y reducir así el impacto en la salud pública.