Cosecha de manzana de sidra en Euskadi caerá un 35% en 2026 por sequía
La producción de manzana destinada a sidra en Euskadi se prevé que disminuya entre un 30 y un 35% en 2026 respecto a la cosecha del año anterior. La recogida ha comenzado antes de lo habitual, debido a un verano seco que ha acelerado la maduración y caída de la fruta.
Este descenso en la cosecha responde a condiciones climáticas adversas, caracterizadas por una sequía persistente que ha reducido el tamaño y volumen de la fruta en varias zonas. La desigualdad en la producción se refleja especialmente en áreas como Gipuzkoa y Bizkaia, donde la oferta será menor, frente a zonas como Goierri o Álava, con producciones relativamente mayores.
La menor disponibilidad y calidad de la manzana afectarán la intensidad y carácter de la sidra de este año. Las sidrerías están ajustando sus procesos, preparándose para una temporada marcada por la escasez y la mayor concentración de sabores en la fruta.
Desde Euskal Sagardoa, la organización que agrupa a los productores, se trabaja en proyectos para equilibrar las cosechas futuras y reducir la variabilidad entre años. Sin embargo, la tendencia actual apunta a una alternancia entre cosechas de alta y baja producción, reflejo de los cambios climáticos en la región.
El sector sidrero afronta un escenario complejo que podría afectar la economía local y la tradición cultural, muy vinculada a la producción de sidra. La presentación oficial de la cosecha 2026 tendrá lugar en septiembre en Villabona, donde se analizarán los detalles de la temporada.
En el contexto más amplio, esta situación evidencia los efectos del cambio climático en la agricultura vasca. La adaptación a estas condiciones será clave para garantizar la sostenibilidad del sector en los próximos años.