Crónica País Vasco.

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Crisis generacional en la industria química vasca: la mitad de los empleados se jubilarán en 15 años sin nuevos talentos.

Crisis generacional en la industria química vasca: la mitad de los empleados se jubilarán en 15 años sin nuevos talentos.

La Asociación Vasca de Empresas Químicas (AVEQ-Kimika) ha impulsado una jornada titulada ‘Estrategias de gestión de jubilaciones y conservación del conocimiento’, en la que ha colaborado la iniciativa ekinBarri, y que tuvo lugar en Bilbao.

El sector químico en Euskadi se enfrenta a un desafío crítico: la inminente jubilación de una gran parte de la generación del ‘baby boom’ en los próximos años, lo que coincide con una escasez significativa de nuevas incorporaciones en el mercado laboral. Luis Blanco-Urgoiti, secretario general de AVEQ-Kimika, ha expresado su preocupación, señalando que esta situación es alarmante para las empresas de todos los ámbitos industriales.

Durante el evento, Blanco-Urgoiti nos brindó cifras esclarecedoras sobre la situación del sector, donde cerca del 49% de los empleados supera los 50 años. Según sus proyecciones, se anticipa que una gran parte de estos trabajadores se jubilará dentro de un horizonte de 5 a 15 años, lo que conllevará numerosos retos para mantener la operatividad y competitividad del sector.

El líder de AVEQ-Kimika subrayó la incontestable falta de talento joven para reemplazar el personal que se retira. Destacó que todos los sectores se verán envueltos en una feroz competencia por el escaso talento disponible, lo que complicará aún más la situación laboral.

Frente a estos desafíos, Blanco-Urgoiti aboga por una serie de estrategias integradas. Entre estas, propone políticas que incentiven a los trabajadores a ampliar su vida laboral, para que no estén ansiosos por jubilarse. Al mismo tiempo, es crucial desarrollar una imagen atractiva del sector, así como implementar políticas públicas que fortalezcan la formación técnica y profesional. Además, considera vital la posibilidad de incorporar talento del extranjero para que los sectores productivos continúen funcionando y, por ende, sostener el estado del bienestar.

El secretario general enfatizó también la necesidad de cambiar la percepción que tienen las nuevas generaciones y las mujeres sobre el trabajo en la industria. A menudo, se asocia este tipo de empleo con condiciones laborales duras y poco atractivas, cuando en realidad, las tareas en el sector químico han evolucionado hacia entornos altamente tecnológicos y digitalizados.

Blanco-Urgoiti destacó que la modernización de las plantas químicas ha cambiado la naturaleza del trabajo, enfatizando que se debe comunicar al público que este sector ofrece un ambiente dinámico y lleno de innovación. Sin embargo, también insistió en que la preservación del conocimiento acumulado de los profesionales veteranos es fundamental para el futuro de la industria.

El paso del tiempo no solo implica un relevo generacional, sino una transmisión eficaz del conocimiento. Según Blanco-Urgoiti, mantener el “conocimiento crítico” es crucial, no solo en términos de tecnología, sino también en la cultura organizacional y en los procesos internos de las empresas.

Aunque se reconoce que la extensión de la vida laboral puede ser parte de la solución, también es indispensable atraer talento joven. La atracción de nuevos profesionales combinado con la retención del conocimiento existente se ha convertido en un desafío clave para asegurar el futuro del sector.

AVEQ-Kimika ha convocado a gerentes y responsables de diversas empresas industriales del País Vasco para discutir las acciones concretas necesarias para garantizar la transferencia de conocimiento y la continuidad empresarial. Durante esta sesión, se identificó que la pérdida del “conocimiento no documentado” que poseen los trabajadores más experimentados puede desencadenar una serie de complicaciones operativas que impactan en la eficiencia general de las empresas.

Los asistentes coincidieron en la idea de que la partida de estos profesionales genera un efecto dominó, complicando desde la rápida toma de decisiones hasta problemas en la gestión de materias primas y la fluidez en los equipos de trabajo.

El sector, según se ha señalado, enfrenta además una carencia de talento en el ámbito tecnológico que la inmigración, como indica el Informe Draghi, no podrá cubrir completamente, lo que resalta la urgencia de incorporar a más mujeres y profesionales veteranos al mercado laboral.

Durante la jornada, se compartieron diversas estrategias. Idoia Fernández de Protec Arisawa destacó la complejidad que supone formar a nuevos empleados, quienes pueden tardar hasta seis meses en alcanzar la competencia deseada. Rosalía Ferreño de Petronor habló del uso de herramientas digitales para facilitar la transmisión de conocimientos, aunque reconoció que hay aspectos informales valiosos que suelen perderse en el proceso de sistematización.

En este contexto, Javier Fernández, de Bilbaína de Alquitranes, resaltó que la transferencia de la cultura organizacional implica algo más que manuales, necesitando un enfoque que way of life que englobe comportamientos y criterios de decisión, incluso incluyendo a personal dedicado a asegurar esta transición.

Finalmente, María Dolores Rodríguez de Bahía Bizkaia Gas, destacó la iniciativa ekinBarri que busca retener perfiles críticos y promover el bienestar organizacional. También mencionó el programa de mentores de Lanbide e Innobasque, que tiene un enfoque claro en asegurar la continuidad generacional en el sector.

Concluyendo su intervención, Blanco-Urgoiti dejó claro que la industria química no es una excepción en este reto demográfico que afecta de igual manera a otros sectores clave del país. Afirmó que "la incertidumbre es el mayor obstáculo para invertir", subrayando que la inminencia de las jubilaciones es una realidad que no se puede ignorar y que requiere de la debida preparación.