• domingo 25 de septiembre del 2022

Desocupan del campo de aviación de Loiu a un pasajero de un vuelo Bilbao Frankfurt que demandaba sentarse sobre primera clase

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Sus manifestaciones forzaron al comandante a suspender el despegue del avión y a la intervención de la Guardia Civil

BILBAO, 21 Jun.

La Guardia Civil debió desocupar de un vuelo Bilbao-Frankfurt a un pasajero que había obligado a abortar el despegue del avión del campo de aviación de Loiu tras reclamar sentarse sobre primera clase.

Según han informado fuentes de subdelegación del Gobierno en Bizkaia, los hechos sucedieron hace una semana, en el momento en que la Guardia Civil debió personarse en el campo de aviación a requerimiento del comandante de la aeronave por el accionar del pasajero, cuya actitud, forzó a suspender la maniobra de despegue.

Al parecer, el pasajero demandaba sentarse sobre primera clase en el momento en que tenía asignado otro taburete. Debido a la gravedad de los hechos, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) establece sanciones de hasta 90.000 euros.

El desalojo lo realizaron guardas civiles de la Sección Fiscal y de Fronteras del campo de aviación de Bilbao, tras recibir un aviso del Centro de Coordinación de Operaciones del aeródromo vizcaíno en el que se les comunicaba que el comandante de un vuelo que operaba la ruta Bilbao-Frankfurt había debido suspender la maniobra de despegue por la conducta de entre los usuarios.

Los agentes se presentaron inmediatamente en la región de la pista, donde el comandante había debido aparcar el avión, y accedieron a su interior para la resolución del hecho.

Ya dentro, los agentes, por advertencias de la tripulación, identificaron al pasajero y lo pusieron bajo custodia de 2 guardas civiles.

Mientras, otro agente se entrevistó con el plantel de la aeronave, quienes narraron que en el momento en que el avión había empezado las maniobras de despegue, el pasajero se levantó de su plaza demandando sentarse sobre primera clase teniendo otro taburete asignado.

La tripulación le requirió que volviese a tomar taburete en tanto que ponía bajo riesgo la seguridad propia y del resto de pasaje. Sin embargo, el pasajero logró ni caso a las advertencias y continuó insistiendo en su intención de sentarse sobre primera clase, caminando por el pasillo del avión y también infringiendo las medidas sanitarias obligatorias.

Antes semejantes hechos, los agentes le instaron a dejar la aeronave al pasajero problemático, acompañando al mismo hasta la salida de la terminal del campo de aviación de Bilbao.

Durante este camino, el pasajero cometió continuas faltas de respeto hacia los agentes y menosprecio hacia su tarea, profiriendo chillidos frente a los clientes de la terminal.

Su actitud dio sitio a otras 2 demandas por ofensa y cuenta a un integrante de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y por ocasionar desórdenes en espacios públicos causando una perturbación grave a la seguridad ciudadana, Ley Orgánica 4/2015 de Protección a la Seguridad Ciudadana.

Además, el mencionado pasajero se encara a una infracción al producto 41.1 de la Ley 21/2003 del 7 de julio, de Seguridad Aérea por no cumplir las reglas de seguridad en vigor dentro de las aeronaves, siendo el órgano sancionador, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), logrando imponerle una multa con un precio de hasta 90.000 euros.