Destino Bilbao advierte sobre posibles efectos de la tasa turística en la competitividad del sector en Bizkaia
La asociación hotelera Destino Bilbao, compuesta por 27 establecimientos del área metropolitana, ha expresado su preocupación acerca de la implantación del nuevo Impuesto sobre Estancias Turísticas en Bizkaia, que entrará en vigor en junio tras su aprobación en Consejo de Gobierno. Se estima que desde 2027, los turistas abonarán entre 0,5 y 7,5 euros por noche, dependiendo del municipio y la categoría del alojamiento, lo que podría influir en la elección de destino.
Este impuesto, aprobado en un contexto político en el que las administraciones autonómicas y locales buscan regular el impacto del turismo en sus territorios, ha generado rechazo en el sector hotelero, que argumenta que no existe un problema de masificación en la región. La medida busca, en teoría, financiar acciones para mejorar la experiencia turística y abordar posibles afecciones en zonas concretas, aunque el sector continúa cuestionando la necesidad del tributo.
El debate político en torno a la tasa se enmarca en una estrategia más amplia de las instituciones vascas para gestionar el turismo, ante la creciente presión para equilibrar la promoción económica con la sostenibilidad y la calidad de vida local. La Diputación de Bizkaia defiende el impuesto como una herramienta para redistribuir recursos y mejorar la oferta turística, mientras que las comunidades vecinas, que aún no la aplican, podrían beneficiarse de un flujo de viajeros que busquen evitar el coste adicional.
Desde la perspectiva sectorial, la implantación de la tasa podría desviar parte del turismo hacia territorios limítrofes sin este gravamen, afectando la competitividad de Bizkaia en un mercado cada vez más homogéneo. La percepción del sector es que la medida, en sus primeros pasos, no debería ser un elemento disuasorio para los visitantes, pero admite que puede influir en decisiones de viaje en ciertos segmentos.
Por otro lado, el control del fraude en alquileres turísticos ilegales sigue siendo un desafío, con la administración vasca incrementando recursos para inspecciones y sanciones. La regulación del alojamiento en viviendas particulares continúa siendo un tema central en la política turística vasca, en un contexto en el que la competencia y la legalidad son claves para mantener la sostenibilidad del sector.
En un panorama más amplio, la medida refleja una tendencia en distintas regiones europeas hacia la implementación de impuestos turísticos para financiar mejoras y mitigar el impacto del turismo masivo, en un momento en el que la sostenibilidad y la gestión responsable de destinos se consolidan como prioridades para las administraciones públicas y el sector privado.