Crónica País Vasco.

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Durangoko Azoka se detiene media hora para condenar la violencia de Israel en Palestina.

Durangoko Azoka se detiene media hora para condenar la violencia de Israel en Palestina.

En el corazón de Bilbao, específicamente en Durango, tuvo lugar un paro simbólico de 30 minutos el pasado domingo a las 14:00 horas, en un gesto de apoyo hacia Palestina. Este evento también se erigió como protesta contra lo que se califica como "genocidio" por parte del estado de Israel.

Durante este breve cese de actividades en Landako Plaza, numerosos expositores de la Durangoko Azoka decidieron cerrar sus puestos, lo que resultó en la cancelación tanto de presentaciones de discos y libros como de actos oficiales programados para la jornada.

De acuerdo con los organizadores de Gerediaga, el propósito de esta interrupción fue comunicar un mensaje de solidaridad hacia el pueblo palestino. A través de una manifestación cultural, cientos de personas se unieron al clamor de más de 136 participantes de la feria que busca promover la cultura local.

En el contexto del evento, Gotzon Gomez, quien se desempeña como presidente de Gerediaga, expresó que "desde este escaparate cultural también dirigimos nuestra mirada al mundo que nos rodea". Declaró que, aunque solo momentáneamente, fue imperativo detenerse para "decir no al genocidio en Palestina" y para fomentar la solidaridad, dejando claro que "no dejaremos solos al pueblo palestino".

Luego de las palabras de Gomez, Asun Elorriaga, otra de las voces de Gerediaga, condujo la parte artística del evento, donde se presentaron poemas especialmente creados para la ocasión, voz de autores como Danele Sarriugarte, Itxaro Borda, Josu Goikoetxea, Ainhoa Urien, Leire Bilbao y Erika Lagoma.

Además, otros poetas como Laura Mintegi, Gotzon Barandiaran, Eider Beobide y Maria Oses recitaron obras de reconocidos escritores como Rikardo Arregi, Nazim Hikmet y Mosab Abu Toha. Para culminar esta sesión cultural, las hermanas Hawari recitaron el poema "Sobre esta tierra" de Mahmud Darwix, seguidas de una actuación musical en vivo del grupo Esanezin, que cerró el acto con una emotiva canción.