• domingo 25 de septiembre del 2022

El espacio museográfico de Gogora, Gogoragunea, se ejecutará en 2023, y va a poner el foco en terrorismo y otras violencias

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El Columbario de la Dignidad de Orduña se inaugurará en el mes de julio y cobijará 14 restos del campo de presos en la Guerra Civil

BILBAO, 29 Jun.

Gogoragunea, el espacio museográfico para la memoria del Instituto Gogora, con origen en Bilbao, se ejecutará en 2023, englobará desde los años de la Guerra Civil hasta esta época, y va a poner el foco en las vivencias del terrorismo, la crueldad política y la vulneración de derechos humanos. El emprendimiento diferenciará los periodos históricos, las causas de victimización y excluye cualquier justificación o equiparación de unos hechos con otros.

El Lehendakari, Iñigo Urkullu, ha encabezado este miércoles la asamblea del consejo de dirección del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, al lado de la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales y vicepresidenta del Consejo, Beatriz Artolazabal, el viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación, José Antonio Rodríguez Ranz, y la directiva del Instituto Gogora, Aintzane Ezenarro.

Además del Gobierno Vasco, están representados en Gogora, los conjuntos parlamentarios de la Cámara vasca, las tres diputaciones, Eudel y tres personas designadas por el Parlamento Vasco: Paco Etxeberria, médico forense y especialista en la materia; María Jauregi, hija de Juan María Jauregi, gobernador civil de Gipuzkoa ejecutado por ETA en 2000; y Josu Elespe, hijo de Froilán Elespe, concejal del PSE-EE de Lasarte fallecido a manos de la banda en 2001.

En el acercamiento, Rodríguez Ranz explicó los datos del espacio expositivo del Instituto de la Memoria, desarrollado para el patio del edificio que acogen las áreas de trabajo de Gogora en Bilbao.

El emprendimiento de ejecución está etapa de finalización y validación, y más tarde, va a ser licitado y adjudicado a lo largo del cuarto período de tres meses del actual año. Las proyectos de ejecución del emprendimiento museográfico empezarán a inicios de 2023 y van a tener un período sosprechado de ejecución de siete meses.

El viceconsejero asimismo ha anunciado nuestra conceptualización de este espacio de memoria, que comprende desde la Guerra Civil hasta esta época, con particular foco en las vivencias de terrorismo, crueldad política y vulneración de derechos humanos.

José Antonio Rodríguez Ranz ha señalado que el propósito que este espacio favorezca "una reflexión personal y colectiva con el propósito de remarcar principios y valores éticos y democráticos: deslegitimación de la crueldad, no reiteración, derechos humanos, pluralismo político y diálogo; al fin y al cabo, una memoria para la convivencia".

Tal como ha manifestado, la conceptualización del emprendimiento una parte de una pregunta: '¿qué aspecto tendría la memoria si pudiese configurarse como un espacio físico real?'. Desde esa idea, el emprendimiento ofrece una adaptación de la experiencia "de caminar por un bosque, como rincón de memoria".

El paseo se interpreta como una experiencia inmersiva -donde se combina información y también interacción-, que busca producir en el visitante sentimientos y un vínculo sensible con su crónica y con las víctimas como elemento central y estructurante del espacio.

De este modo, se quiere que, "viendo al pasado mediante la mirada, la experiencia y el testimonio de quienes mucho más han sufrido, las víctimas directas del terrorismo, la crueldad de motivación política y la vulneración de los derechos humanos".

En todo caso, el emprendimiento diferencia los periodos históricos, las causas de victimización y excluye de manera expresa la justificación o
equiparación de unos hechos con otros. El espacio, que se situará en el patio del edificio en el que tiene su sede Gogora, en una área de 540 m2, está estructurado en seis subespacios primordiales, aparte de la región de Introducción, vestíbulo y bienvenida.

Los temas que se van a abordar por separado van a ser: la Guerra Civil y el Franquismo; el terrorismo de ETA; la opresión, la crueldad policial ilegal y la tortura; el GAL y el terrorismo de la extrema derecha, la contestación popular y también institucional; la resiliencia/reflexión; y por último, los espacios de memoria reciente.

Las salas 2, 3 y 4 se estructuran de manera afín: información usable, con líneas del tiempo, datos y proyecciones de audio y vídeo; testimonios de víctimas; memorial de las víctimas fatales; y un apartado para agrandar información y realizar consultas.

Respondiendo a la vocación pedagógica y de sensibilización y concienciación que tiene el emprendimiento, el espacio final, por su lado, quiere ocasionar una reflexión del visitante tras su visita, a fin de que "deje su huella, siendo de este modo parte activa en la construcción de la la memoria colectiva".

El Gobierno Vasco ha señalado que Gogoragunea se ha concebido como espacio de referencia de la pedagogía de la memoria en Euskadi, un espacio para recorrer y, más que nada, para presenciar y pensar. Una vez se concluya, va a estar abierto al público por norma general, con particular interés en atraer al público mucho más joven.

El espacio desarrollado por el arquitecto Federico Soriano, adjuntado con las compañías Alaiki, Boslan y también Imandra, se integra en el volumen del patio, el arbolado y la jardinería y ofrece una conexión entre el patio y el vestíbulo del edificio.

La directiva de Gogora, Aintzane Ezenarro, dió cuenta de ciertas actuaciones que lleva a cabo el Instituto, entre ellas, la exhibe estrenada en Ermua, el pasado lunes, con ocasión del 25 aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

También ha adelantado que el Columbario de Orduña se inaugurará el mes próximo de julio. Es el segundo columbario en Euskadi y el primero de Bizkaia, y también en un inicio cobijará 14 restos del campo de presos que hubo a lo largo de la Guerra Civil en la región y que fueron exhumados del propio cementerio de Orduña en el año 2014 por un aparato de Aranzadi.

Tiene aptitud para albergar 60 restos en conjunto, y acogerá los restos que se recobren en futuras exhumaciones y que no se logren detectar o una vez determinados, la familia decida inhumarlos en el columbario, como sucede con el de Elgoibar.

El Columbario de la Dignidad de Elgoibar, estrenado en 2017,
acoge los restos de 57 personas, de ahora en adelante, el columbario de Orduña quiere ofrecer continuidad a la dignificación de las víctimas de la Guerra Civil que impulsa Gogora.