El Gobierno Vasco mantiene su previsión de crecimiento en 1,6% para 2027 en un contexto de incertidumbre internacional
El Ejecutivo Vasco ha ratificado su previsión de crecimiento económico del 1,6% para 2027, manteniéndola respecto a estimaciones anteriores. Además, prevé un incremento del empleo del 0,7%, lo que supone la creación de aproximadamente 17.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos dos años.
Este escenario económico se configura en un contexto global marcado por la inestabilidad, especialmente por el conflicto en Oriente Próximo, que ha afectado a los precios energéticos y al comercio internacional. La desaceleración de las principales economías europeas se refleja en las previsiones para la economía vasca, que en 2026 alcanzaría un crecimiento del 1,9%.
Desde el punto de vista político, estas cifras refuerzan la estrategia del Gobierno Vasco de mantener la estabilidad fiscal mientras impulsa inversiones en áreas clave como la sanidad, la educación y la sostenibilidad. La intención es consolidar el estado de bienestar y avanzar en la transición energética, en línea con los objetivos europeos y la necesidad de responder a desafíos como el cambio climático.
Las directrices presupuestarias también subrayan un compromiso con la sostenibilidad financiera, estableciendo límites claros de déficit y deuda, en un marco de mayor flexibilidad de la Unión Europea. La planificación apunta a fortalecer los servicios públicos y fomentar una economía más inclusiva, innovadora y competitiva, en un escenario de incertidumbre.
De cara al futuro, la elaboración del presupuesto 2027 se verá influida por la evolución del entorno internacional y la política europea de disciplina fiscal. La prioridad será mantener la resiliencia económica y proteger a la ciudadanía frente a riesgos externos, asegurando un equilibrio entre rigor y capacidad inversora.
En definitiva, las perspectivas para Euskadi en 2027 apuntan a un crecimiento moderado pero sostenido, con políticas que buscan responder a los retos globales sin perder de vista la estabilidad social y económica. La estrategia del Gobierno Vasco se orienta a consolidar un modelo económico más sostenible y resiliente, en línea con los compromisos europeos y las necesidades de su ciudadanía.