El Lehendakari defiende en el Senado francés el autogobierno vasco y el reconocimiento del euskera
El Lehendakari Imanol Pradales participó este jueves en el Senado francés, donde expuso que el autogobierno vasco responde a una identidad nacional propia, derechos históricos y una legitimidad democrática. En su intervención, defendió el modelo vasco frente a la visión de 'café para todos', enfatizando que la autonomía en Euskadi ha contribuido a su desarrollo económico y social, y que la gestión descentralizada favorece la cohesión social y la prosperidad.
Este acto se enmarca en el debate político en Francia sobre la reforma del Estado y la necesidad de descentralización, en un contexto donde las regiones buscan mayor reconocimiento y autonomía. Pradales aprovechó la ocasión para compartir la experiencia vasca, resaltando que la vía autonómica ha sido clave para su crecimiento y estabilidad, además de destacar la importancia del Concierto Económico como símbolo de su autogobierno.
Desde París, el Lehendakari también abordó la protección del euskera, solicitando a las autoridades francesas que lo cuiden y promuevan, ya que está reconocido como patrimonio del Estado francés en la Constitución, pero sigue siendo una lengua minoritaria en Iparralde. Además, reclamó su reconocimiento pleno y oficialidad en Europa, en línea con las aspiraciones de la comunidad vasca.
En el ámbito europeo, Pradales subrayó la necesidad de fortalecer la cooperación transfronteriza y de que las regiones sin Estado tengan voz en las decisiones del continente. Defendió una gobernanza multinivel que permita decisiones conjuntas en políticas públicas y financiación, promoviendo una mayor autonomía para territorios como Euskadi, que actualmente se sitúa a la vanguardia en desarrollo económico y social en Europa.
El Lehendakari también hizo hincapié en la importancia de impulsar proyectos de integración como la Eurorregión y la conexión ferroviaria de Alta Velocidad, que considera fundamentales para el fortalecimiento de la cooperación y la cohesión en el Atlántico. Resaltó que la conectividad es clave para construir una Europa más integrada, y que las regiones deben jugar un papel activo en este proceso.
En un contexto más amplio, estas declaraciones reflejan una tendencia creciente de las comunidades y regiones europeas a reivindicar mayor autoridad y reconocimiento en el marco de un Estado cada vez más descentralizado. La defensa del autogobierno vasco en París evidencia el interés por consolidar su identidad y autonomía, en un momento en que el debate sobre la redistribución de competencias y el reconocimiento de las naciones sin Estado continúa siendo central en la política europea.