VITORIA, 27 de noviembre.
En una reciente sesión, el Parlamento Vasco ha dado luz verde a una enmienda promovida por el PNV y el PSE-EE, que cuenta con el respaldo de EH Bildu. Esta medida tiene como objetivo instar al Gobierno local a evaluar el uso de la "tecnología" como una herramienta para desarrollar una respuesta efectiva ante los retos que enfrenta el sistema educativo, particularmente en relación con el acoso escolar.
Durante la jornada de ayer, se llevó a cabo un intenso debate en la Cámara vasca donde se discutieron propuestas de PP y Sumar sobre el acoso escolar, que finalmente fueron rechazadas. Entre las sugerencias de los 'populares', se incluyó la instalación de cámaras de seguridad en las escuelas, en contraste con lo propuesto por la coalición progresista, que solicitó la eliminación de financiamiento público hacia centros privados que cometan "negligencias graves".
La iniciativa del PP fue desestimada, obteniendo únicamente el apoyo de Vox, mientras que el resto de los grupos políticos votó en contra. En su propuesta, el PP proponía que todos los centros educativos implementaran de forma obligatoria programas centrados en la educación emocional y la inclusión, desde las primeras etapas del desarrollo infantil.
Además, el texto del PP proponía la formación continua para docentes, personal educativo y familias en temas relacionados con la detección y gestión del acoso escolar, mediante cursos homologados y prácticas concretas.
El documento también instaba a lanzar una campaña de concienciación para alentar a quienes no se quedan de brazos cruzados a proteger a los afectados por el acoso, así como a establecer un sistema que garantice la confidencialidad de las víctimas y de quienes se atreven a denunciar sin miedo a represalias.
En otro punto, el PP solicitaba la instalación de cámaras en zonas de los centros donde la supervisión adulta es complicada, como en esquinas, accesos a los baños y áreas de juegos ocultas, reclamando que se eliminen los lugares donde la vigilancia no sea posible.
Por su parte, la propuesta de Sumar también fue rechazada por los partidos PNV, PSE, PP y Vox, a pesar de contar con el apoyo de EH Bildu. Esta iniciativa pedía al Gobierno Vasco que fortaleciera su respuesta ante el acoso escolar, asegurando la correcta aplicación de la Ley de Infancia y Adolescencia y del Protocolo Vasco de Actuación, mediante una cooperación eficaz entre distintos departamentos.
Sumar subrayó la necesidad de que esta coordinación se tradujese en un sistema anual de evaluación que rindiera cuentas ante el Parlamento, presentando información detallada sobre las acciones llevadas a cabo y sus resultados.
Además, se solicitaba una mejora en la infraestructura y el personal de los centros escolares para crear un ambiente más seguro y minimizar los riesgos de acoso.
De esta manera, la coalición instaba al Gobierno Vasco a aumentar el apoyo a la Inspección Educativa, sobre todo en cuanto a temas de convivencia y protección contra la violencia, reforzando plantillas y realizando inspecciones periódicas y proactivas.
Asimismo, Sumar pedía la revocación del concierto educativo a aquellas instituciones que incurrieran en "negligencias graves" en relación con la protección de los menores, incluyendo la falta de activación de los protocolos pertinentes.
Con la aprobación de la enmienda, se resalta la esencia de valores como la empatía y el respeto en la búsqueda de una solución frente a la problemática del acoso escolar. El Parlamento alienta al Departamento de Educación a desarrollar un modelo coordinado que permita una intervención efectiva ante el acoso.
Además, se destaca la importancia de seguir formando a profesores y comunidades educativas en la prevención y detección del acoso, asegurando que sepas reconocer las señales de alerta y ofrecer respuestas adecuadas.
En medio del debate, la parlamentaria del PP, Muriel Larrea, advirtió que el acoso escolar es un problema estructural que causa sufrimiento real en la infancia y la adolescencia, y que los datos de Euskadi requieren una reacción inmediata. En el último curso, se confirmaron 522 casos de acoso de un total de 2.263 situaciones analizadas.
Desde Sumar, el parlamentario Jon Hernández mostró preocupación por el problema y respaldó algunas de las medidas presentadas por el PP; sin embargo, rechazó la propuesta de instalación de cámaras de vigilancia, argumentando que eso no contribuiría a solucionar el problema. "No deseamos que nuestras escuelas se parezcan a cárceles", enfatizó.
Aritz Abaroa, del PNV, consideró que el acoso demanda un enfoque integral, que incluya la prevención y la intervención rápida. Aseveró que el Departamento de Educación está trabajando para mejorar la detección temprana y la formación del profesorado, así como para actualizar continuamente los protocolos existentes.
Estibaliz Canto del PSE-EE enfatizó la importancia de adoptar una "tolerancia cero" ante el acoso y de promocionar la detección precoz, destacando que el Gobierno ya está en ello.
Por su parte, Ikoitz Arrese, de EH Bildu, argumentó que para abordar el fenómeno adecuadamente es esencial contar con más personal en las escuelas, además de educar a los alumnos sobre el uso responsable de las redes sociales y fomentar un entorno emocionalmente seguro.
Finalmente, Amaia Martínez, de Vox, hizo un llamado para centrar la atención en los acosadores y su entorno, con el objetivo de eliminar la sensación de impunidad que los rodea.
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