En un ambicioso esfuerzo por transformar la infraestructura energética, Enagás ha presentado su proyecto para el corredor de hidrógeno en Euskadi, que incluirá un recorrido de 163 kilómetros de tuberías que atravesarán 50 municipios de la región. Este programa se implementará en dos fases, comenzando las obras en 2028 y concluyendo en 2030, con una inversión inicial de 400 millones de euros. La segunda fase del proyecto se enfocará en establecer una conexión con Francia, facilitando la exportación del hidrógeno verde producido en España hacia el resto de Europa.
La presentación de esta Red Troncal de Hidrógeno tuvo lugar en el Puerto de Bilbao y estuvo acompañada de importantes figuras políticas, incluyendo al lehendakari Imanol Pradales, el CEO de Enagás, Arturo Gonzalo Aizpiri, y otros representantes del gobierno y la autoridad portuaria. Este evento sirvió como plataforma para destacar el papel significativo que la red jugará en el futuro energético de Euskadi.
Con el fin de fomentar la participación ciudadana, Enagás ha lanzado el Plan Conceptual de Participación Pública, que se extenderá a lo largo de 13 comunidades autónomas y más de 500 municipios. Este plan se dio a conocer durante el evento, donde alcaldes y otros líderes locales pudieron expresar sus opiniones sobre el desarrollo de esta infraestructura crítica.
Arturo Gonzalo, el consejero delegado de Enagás, enfatizó que esta nueva red no solo posicionará a Euskadi como un centro clave en el mercado del hidrógeno, sino que también actuará como un núcleo estratégico para la producción y consumo de energía en la región, especialmente en áreas cercanas a Bilbao y Vitoria-Gasteiz.
Según los dirigentes, la importancia de este proyecto radica en su capacidad para convertir a Euskadi en un centro energético y de industrialización vital en Europa. Durante su intervención, se hizo hincapié en el impacto económico y social que el hidrógeno verde tendrá en la comunidad vasca.
Enagás ha puesto en marcha un proceso de consulta pública que comenzará en Muskiz el 18 de noviembre y culminará el 19 de diciembre. Este proceso permitirá a administraciones, empresas y ciudadanos expresar sus preocupaciones y sugerencias sobre la planificación de la infraestructura de hidrógeno.
El lehendakari destacó que este proyecto es un paso fundamental hacia la consecución de la Estrategia Vasca del Hidrógeno, que prevé la producción de 100.000 toneladas de hidrógeno verde anualmente y el desarrollo de 300 MW de capacidad de electrólisis para 2030, subrayando la urgencia de acelerar la descarbonización del modelo económico vasco.
Pradales resaltó que Euskadi está comprometida en liderar la transformación energética, apuntando que el desarrollo de una cadena de valor del hidrógeno es clave para continuar avanzando en este objetivo estratégico. La red de 163 kilómetros conectará los principales polos industriales de la región con los centros de producción de hidrógeno, fortaleciendo así la infraestructura energética existente.
Sin embargo, el lehendakari también advirtió sobre la dependencia actual de combustibles fósiles y la necesidad urgente de avanzar en la producción local de energía para garantizar la autonomía energética de Euskadi en un escenario global cambiante.
Pradales afirmó que la transformación energética debe realizarse de manera inteligente para no comprometer la competitividad, en línea con los objetivos trazados por la Unión Europea. Además, la nueva red buscará sinergias con otras infraestructuras existentes, incluyendo proyectos planificados que amplíen la conectividad energética en la región.
El Gobierno Vasco ha reafirmado su compromiso con el desarrollo de esta red a través del Ente Vasco de la Energía, un objetivo que también fue mencionado por el consejero de Industria, quien subrayó que este proyecto consolidará a Euskadi como un líder en la transición energética dentro de Europa.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad destacó que una descarbonización inteligente es importante para lograr un equilibrio entre reducción de emisiones y competitividad industrial. Esto permitirá sustituir el uso del gas convencional por hidrógeno verde, favoreciendo a la industria vasca en su proceso de descarbonización.
El enfoque del Gobierno Vasco se orienta hacia un mix energético diversificado que no solo contemple la electrificación sino también otras tecnologías limpias. El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, también mencionó el respaldo económico que el Ministerio de Transición Ecológica ha ofrecido, movilizando más de 3.000 millones de euros para el desarrollo de proyectos de hidrógeno renovable.
La red troncal se dividirá en dos ramales: uno de 38 kilómetros entre Reocín y Arrigorriaga, y otro de 125 kilómetros entre Arrigorriaga y Haro, con un 80% de su recorrido coincidiendo con infraestructuras de gas ya existentes, lo que supone una ventaja en términos de menor impacto ambiental.
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