• viernes 07 de octubre del 2022

Euskadi ganaría prácticamente 85.000 personas entre 2021 y 2036 por el saldo migratorio y su población se prosigue avejentando

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Se prevé un progresivo incremento del peso poblacional de Álava y la gente de 65 años o mucho más aumentarán su peso hasta el 29,3% en 2036

BILBAO, 14 Jul.

La población vasca ganaría 84.900 personas entre 2021 y 2036 por el saldo migratorio, lo que supondría una tasa de desarrollo del 0,24% en nivel por año y responderá de forma exclusiva al saldo migratorio que aportarán 194.700 personas, puesto que el saldo natural o vegetativo va a ser negativo en todo el periodo de tiempo, lo que provocaría que la población vasca, que proseguirá avejentando, reduzca en 109.900 habitantes por el incremento de las defunciones y la caída de los nacimientos.

Con esta estimación para el 1 de enero de ese último año ascendería a 2.278.cien pobladores, de los que 1.101.000 van a ser hombres (48,3%) y 1.177.cien (51,7%) mujeres, según las Proyecciones Demográficas efectuadas por Eustat.

El Instituto Vasco de Estadística ha precisado que ese desarrollo tendría "distinto ritmo" en todo el intérvalo de tiempo de la proyección. En preciso, en los primeros cinco años la población solo medraría un 0,14% de media, aun sería negativa entre 2021 y 2022, pero a partir
de 2026 la tasa de desarrollo de forma anual se ubicaría en torno a 0,30%.

Del desarrollo de la población entre 2021 y 2036, un 44,5% correspondería a Gipuzkoa, en concreto 37.800 pobladores; la aportación de Bizkaia sería de un 28,4%, con 24.200 habitantes, poco mayor que la de Álava que, pese a su menor volumen de población, se ubicaría en un 27% y medraría en 23.000 personas en el periodo de tiempo de la proyección.

Según ha apuntado Eustat, esas diferencias territoriales extenderán la inclinación de las últimas décadas de un "progresivo" incremento del peso poblacional de Álava en menoscabo del de Bizkaia en el grupo de lade Euskadi. En el año 2036, se prevé que el 15,5% de la población radique en Álava (1,7 puntos porcentuales mucho más que en 2001), el 51,3% en Bizkaia (2,7 puntos menos) y el 33,2% sobrante en Gipuzkoa (0,9 puntos
porcentuales mucho más).

El desarrollo de la población de Euskadi entre 2021 y 2036 se deberá de forma exclusiva al saldo migratorio (inmigraciones menos emigraciones), puesto que aportará 194.700 personas. Por el opuesto, el saldo natural o vegetativo (nacimientos menos defunciones) va a ser negativo en todo el intérvalo de tiempo, lo que provocaría que la población reduzca en 109.900 habitantes por el incremento de las defunciones y la disminución de
los nacimientos. En mayor o menor medida, este desarrollo se daría en los tres territorios.

Eustat piensa que proseguirá el desarrollo de envejecimiento de la población. La población menor de 20 años, que representaba un 18,2% del total de Euskadi en 2021, bajaría al 15,3% en 2036 y sus efectivos disminuirían en unas 51.000 personas.

Se cree que la población "adulta", esto es, la de 20 a 64 años de edad, perdería unas 26.900 personas en estos 15 años, semejante a una reducción del 2,1%. En la evolución de la población adulta se contrapondrían las pérdidas en las edades centrales, de 131.700 personas menos entre los 35 y 54 años, con los aumentos de 74.700 de 20 a 34 años y de 30.000 de 55 a 64 años.

La población de 65 o mucho más años podría acrecentar en unas 163.200 personas, con lo que su peso llegaría al 29,3% en 2036 -mucho más de 6 puntos que en 2021-. Los mayores aumentos relativos se darían entre la población de 85 y mucho más años, que, en 2036, alcanzaría la cifra de 126.700 personas, 37.200 mucho más que en 2021, lo que supondría el 5,6% de total de población.

Por otra sección, la cifra de nacidos en Euskadi aumentaría en unos 2.900 nacimientos entre 2020 y 2035, debido tanto a la sosprechada restauración de la fecundidad, hasta lograr 1,39 hijos por mujer, como al incremento del número de mujeres en edades fértiles: entre 25 y 39 años, edades centrales de la reproducción, el aumento de la población
femenina podría sospechar el 13,1% del valor inicial.

Según resalta, eso no va a hacer reducir la edad media a la maternidad que se proseguirá ubicando en los 33 años. La baja fecundidad de Bizkaia,
con 1,34 hijos por mujer en 2035, proseguirá condicionando la de la Comunidad Autónoma, en tanto que Álava y Gipuzkoa tendrían cerca de 1,5 hijos por mujer.

Por otra sección, la promesa de vida al nacimiento alcanzaría 84,2 años para los hombres y 89,1 años para las mujeres en 2035, partiendo de los 80,7 y 86,3 años, respectivamente, en 2020 y proseguirán siendo de las mucho más altas de la Unión Europea. La diferencia de promesa de vida al nacimiento entre mujeres y hombres pasaría de 5,6 años en 2020 a 4,9 en 2036.

El número de inmigrantes en todo el periodo de tiempo proyectado se concentraría cerca de los 44.000 cada un año, partiendo de los 41.000 inmigrantes en 2021, llegando a los 45.500 en 2035, debido al incremento de las entradas procedentes del extranjero, al pasar del 47,6% en 2021 al 55% en 2035 del total de inmigrantes a Euskadi. Por su parte, las
emigraciones, que tendrían su máximo en 2021 con 35.800 salidas, tendrían una evolución descendente hasta llegar a las 32.000 en el último año, por el efecto de la reducción de efectivos en las edades de 15 a 34 años que son los de mayor inclinación a la emigración.

El saldo migratorio, producto de la evolución de estos 2 elementos, aportaría 5.200 personas en 2021 y subiría a 13.500 en 2035, con un saldo migratorio total de 194.700 personas en el grupo del periodo de tiempo.

Por territorio, se resaltaría la situacion de Bizkaia, que, de un saldo positivo de 2.200 personas en 2021, pasaría a 7.200 en 2035. Gipuzkoa asimismo tendría un aumento esencial de su saldo, en tanto que pasaría de 1.700 a 4.500 personas en este intérvalo de tiempo. Por su parte, Álava, si bien asimismo tendría una evolución creciente, presentaría una intensidad bastante menor, al pasar de 1.300 personas en 2021 a 1.800 en 2035.

En la primera década de este siglo se ha asistido a "un aumento sostenido" de los intercambios migratorios entre territorios históricos, al pasar de los 4.200 de media del trienio 2000-02 a 6.cien cada un año en 2019 y 2020. Según Eustat, una parte de ese incremento está relacionado
con la existencia de población extranjera que se identifica por una movilidad residencial mucho más elevada.

No obstante, pese a ese incremento, el volumen total de los movimientos internos es "bajo" y su encontronazo sobre la evolución demográfica de los territorios históricos "poco importante", puesto que los saldos migratorios internos son de escasa intensidad.

Se cree que esta situación se sostendrá en los años proyectados, de manera que el saldo migratorio de adentro a Euskadi para el grupo del periodo de tiempo proyectado aportaría 727 personas a Álava y 2.412 a Bizkaia, a costa de Gipuzkoa, que podría perder 3.139 personas que se irían a los otros 2 territorios, con lo que su saldo migratorio positivo
se va a deber a los intercambios fuera de Euskadi.

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