Crónica País Vasco.

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Euskaltzaindia advierte que el euskera avanza lentamente en la sociedad, pero urge a su uso diario.

Euskaltzaindia advierte que el euskera avanza lentamente en la sociedad, pero urge a su uso diario.

BILBAO, 3 de diciembre.

El presidente de Euskaltzaindia, Andrés Urrutia, ha planteado que el euskera se está integrando en la sociedad de manera gradual, similar a "la gota malaya". A pesar de este avance, Urrutia ha señalado la necesidad de fomentar su uso cotidiano, argumentando que aún falta un compromiso generalizado en la creencia de que el euskera es apto para las interacciones diarias. Considera que las sentencias de los tribunales no son un obstáculo, sino una consecuencia del sistema vigente, y ha instado a mejorar la formación de los jueces para que comprendan la importancia del euskera como un elemento fundamental en la estructura social.

En una reciente charla en Radio Euskadi, Urrutia enfatizó que es crucial convencer a la sociedad de que el euskera va más allá de ser un símbolo identitario; también es un medio vital de comunicación. “Contribuye a crear una sociedad más cohesionada”, destacó, subrayando que su práctica debería ser habitual, no limitada al Día Internacional del Euskera.

Urrutia aseguró que ha habido un progreso significativo en la aceptación del euskera en la vida cotidiana, destacando que hace varias décadas este reconocimiento era impensable. Se ha realizado un avance en la comprensión indirecta del idioma, pues muchos padres han visto la necesidad de aprenderlo para conectarse con sus hijos educados en ikastolas. Sin embargo, subrayó que todavía queda un largo camino por recorrer en cuanto a la percepción del euskera como una lengua viable para el día a día.

El presidente de Euskaltzaindia advirtió que si el euskera no se utiliza de manera activa, corre el riesgo de convertirse en una lengua meramente simbólica. Hizo un llamado a la sociedad para que integre el euskera en sus actividades cotidianas, no solo en el ámbito administrativo o privado, sino en todas las esferas sociales, enfatizando que cada uno debe esforzarse por incorporar el idioma en su vida diaria.

Respecto a las generaciones mayores que no han aprendido euskera, Urrutia aboga por una sensibilización que fomente tanto el respeto como la valoración de la lengua como parte del patrimonio cultural. “Es un proceso que avanza lentamente, pero la presencia del euskera en diversas áreas sociales es cada vez más notoria”, aseguró.

Para Urrutia, el euskera se está integrando “poco a poco”, haciendo alusión a su comparativa con “la gota malaya”. Ante la pregunta de por qué el cambio no es más rápido, apuntó que este proceso es el adecuado si se pretende establecer una sólida base para una mayor presencia del euskera en el futuro.

Reconoció que el progreso en el uso de la lengua es más lento de lo deseado, pero también aclaró que la oficialidad no solucionará todos los problemas del euskera. Aunque es un paso esencial, es fundamental que se implemente de manera práctica y efectiva en la sociedad.

Urrutia también ve la Inteligencia Artificial y las redes sociales como recursos potenciales para promover el euskera, siempre y cuando se empleen adecuadamente. En su opinión, no es necesario ser estrictamente monolingües en su promoción; se pueden utilizar otras lenguas, como el castellano, francés o inglés, para hacer visible la realidad del euskera y demostrar que cumple funciones en una sociedad moderna.

El análisis de Urrutia contempla la posibilidad de que el euskera tenga una presencia oficial en la Unión Europea, lo que podría abrir nuevas oportunidades para su uso y desarrollo, más allá de la mera traducción.

En cuanto a las sentencias judiciales, Urrutia sostiene que no son un obstáculo, sino el reflejo de un sistema que necesita revisarse. Lamentó que hay una falta de comprensión en muchos jueces sobre la realidad sociolingüística del país, lo que se debe a limitaciones en su formación.

El presidente de Euskaltzaindia advierte que cada juzgado opera de manera diferente, lo que puede dar lugar a interpretaciones variadas de la ley. Aseguró que no hay un complot contra el euskera, sino una necesidad de que los jueces comprendan la realidad que refleja la utilización del idioma en la sociedad.

Urrutia subrayó la importancia de reconocer el euskera como un componente esencial y definitorio de la sociedad vasca. A pesar de que cambiar la legislación es una opción válida, destacó que es primordial modificar la mentalidad de quienes operan y aplican la ley, evitando que consideren el euskera como algo marginal.

En sus declaraciones, el presidente de la Academia Vasca de la Lengua defendió que los hablantes de euskera deben crear espacios para su uso. Criticó la falta de coherencia al exigir a los funcionarios un perfil lingüístico específico, mientras la práctica del euskera en su trabajo real es mínima. Esto revela una desconexión significativa entre las expectativas y la realidad.

Por último, Urrutia enfatizó la necesidad de fomentar que el euskera sea atractivo y se use en contextos como conciertos y eventos culturales, animando a que el habla en lengua vasca continúe incluso después de finalizados estos eventos.