Crónica País Vasco.

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Gobierno Vasco persiste en la exhumación de víctimas franquistas y hace un llamado a luchar contra el totalitarismo.

Gobierno Vasco persiste en la exhumación de víctimas franquistas y hace un llamado a luchar contra el totalitarismo.

El Gobierno Vasco continúa su compromiso con las exhumaciones e identificación de víctimas franquistas, en defensa de la libertad, la democracia y la justicia social, y considerando necesario enfrentarse a los totalitarismos. La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Nerea Melgosa, ha entregado los restos de Hipólito Berasategi Alcalde, primer identificado de los ejecutados y desaparecidos de la cárcel de Ondarreta. El acto tuvo lugar en el Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián y contó con la presencia del consejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación, José Antonio Rodríguez Ranz, y la directora del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Aintzane Ezenarro.

En el acto, el alcalde Eneko Goia dio la bienvenida a los asistentes y a la familia de Berasategi. Lourdes Herrasti, antropóloga de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, y Miriam Baeta, bióloga del laboratorio Biomics de la UPV-EHU, explicaron los detalles de la recuperación de los restos y el proceso de identificación. Posteriormente, Pepi Berasategi, hija de la víctima, habló en representación de la familia. Nerea Melgosa destacó en su discurso los valores de libertad, democracia y justicia social, y reafirmó el compromiso del Gobierno Vasco en seguir trabajando por la localización, exhumación e identificación de todas las personas desaparecidas en la Guerra Civil.

La familia de Berasategi recibió, junto con los restos de la víctima, un informe de exhumación e identificación y una réplica en miniatura de la escultura "Duintasuna" del escultor Iñigo Arregi. El acto concluyó con el aurresku de honor y contó con la presencia de representantes de todos los partidos políticos del municipio.

El caso de Hipólito Berasategi Alcalde es especialmente relevante debido a que es el primer identificado entre los ejecutados y desaparecidos de la cárcel de Ondarreta. Originario de Briviesca (Burgos) y residente de Donostia/San Sebastián, Berasategi era militante de UGT y fue detenido y llevado a la prisión de Ondarreta el 4 de noviembre de 1936. Aunque su familia le llevaba comida y enseres personales a la cárcel, el 7 de noviembre se les informó que ya no se encontraba allí. Sin embargo, nunca regresó a casa y su familia nunca pudo averiguar su paradero. Después de la exhumación realizada en 2021, se confirmó la identidad de Hipólito Berasategi Alcalde gracias a pruebas genéticas y al ADN donado por su hija, Josefa Berasategi, quien ha sido activa en la búsqueda de su padre y en la recuperación de la memoria histórica.