• martes 27 de septiembre del 2022

Honoré sobre 'Le Lycéen': "La adolescencia es una manera de continuar perseverando en el cine"

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SAN SEBASTIÁN, 19 Sep.

El cineasta y escritor de guiones Christophe Honoré, que muestra su retrato de un joven que pierde a su padre, 'Le Lycéen/Winter boy', en el 70 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, aseguró que "el cine es una adolescencia respecto a otras artes, debe tener una manera inconclusa, por concretarse y no exageradamente solemne", a eso que ha añadido que "la adolescencia es una manera de proseguir perseverando en el cine".

Honoré ha anunciado su largometraje en rueda de prensa en el Zinemaldia acompañado de los actores personajes principales de 'Le Lycéen/ Winter boy' Paul Kircher, Juliette Binoche y Vincent Lacoste, y el productor Philippe Martin.

Honoré explicó que vio a varios actores, a unos 300 jóvenes, antes de escoger a Paul Kircher para interpretar su película. "Sabía que procuraba a un joven de el día de hoy, una personalidad realmente fuerte, no solo un actor cuya sensibilidad me gustara", ha señalado. "Esta película era tan moderna que debía estar relacionada con la personalidad", ha apuntado.

Sobre el hecho de regresar a la cabeza de un joven de 17 años, el director de cine y escritor de guiones del largometraje ha confesado que "fue un ejercicio y era un enorme reto en la película", tanto "narrativo, pues la película procura reflejar el retrato de un personaje joven, como asimismo formal". "Deseaba que la manera de la película fuera un tanto inmadura, desenfadada, con determinado lirismo, inquietudes, un tanto joven, que la película se fuera intentando encontrar, que no quedara como afianzada y adulta", explicó.

Además, ha meditado sobre dado que "la adolescencia es asimismo lo que proyectamos en los otros" y, de esta forma, en este largometraje "se pone en valor por la mirada que otros proyectan sobre ella". "Como cineasta me agrada entender que el cine es una adolescencia respecto a otras artes, el cine debe tener una manera inconclusa, por concretarse, no exageradamente solemne", ha opinado, para añadir que, a su juicio, "la adolescencia es una manera de continuar perseverando en el cine".

Preguntado por los cronistas sobre de qué manera se aborda en la película el tema de las patologías mentales, Honoré ha opinado que la pandemia de Covid-19 "ha fragilizado mucho a los jóvenes, les convirtió en personas muy atacables" y "la película se hace eco de esto".

Kircher, por su lado, ha contado que Honoré fue su "compañero primordial" en el rodaje, en tanto que le llevó hacia "ese rincón" en el que debía estar "de una forma muy frágil y satisfactorio al tiempo".

Sobre qué fue más difícil para él, si rodar las situaciones de sexo o las que detallan conmuevas y sentimientos, ha señalado que "las dos cosas", puesto que "forman una parte del mismo grupo". Sí ha reconocido que entrañó para él una particular contrariedad la primera escena donde su personaje padece un ataque de nervios tras perder a su padre.

Lacoste se ha referido a la soledad de su personaje que "sin ser suficientemente maduro se divide un tanto entre llevar a cabo su desafío y encargarse de su hermano y su madre", mientras que "se encontraba en una activa de vivir solo y crearse su historia en París, con lo que cae mucho más en la soledad".

Por su parte Binoche, preguntada por los cronistas sobre qué piensa para ella emocionar al público con sus interpretaciones, ha apuntado que "cada uno de ellos se apaña". "Hago lo que puedo en el rodaje, los sentimientos que despierto en el público pertenece a la magia del cine", ha señalado, para argumentar, ahora, que "frecuentemente antes de una toma ahora estoy en conexión con el público, semeja extraño, pero es de esta forma para mí".

La actriz ha señalado que en el cine y el teatro "se recibe algo muy íntimo y especial de cada uno de ellos, algo que compartimos en una salón y algo al unísono muy particular y también individual". "En el momento en que hay que tocar una emoción muy profunda, algo que prácticamente deseamos esconder tras unas cortinas, el actor desea despertar algo en el público, conmover, tal y como si fuera una flecha transparente y también invisible y después que cada uno de ellos realice lo que puede", aseguró, al paso que ha apuntado que en ese desarrollo "el directivo es como la partera". "El propósito final es llegar al público y conmoverlo", ha incidido.

En cuanto a su interpretación del desafío en el largometraje ha recordado que abordó este tema en la película 'Azul', tras lo que recibió varios guiones sobre las pérdidas. "Todos vivimos duelos, es simple proyectarnos en esta separación", pero a ello ha añadido, claramente conmovida, que "con la existencia de los pequeños se multiplica el mal".

Además, ha apuntado que "lo atrayente" en este largometraje era "que al interpretar debía esconderlo". "En el momento en que uno tiene dentro la conmuevas eso genera una sobrefuerza", indicó. En todo caso, aseguró que "un actor trabaja desde su fe" y, desde opinar en esa situación, entonces es su cuerpo "el que escoge ofrecer unas cosas u otras".

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