Las vías de Euskadi han atravesado un año difícil en 2025, con un total de 41 fatalities en accidentes de tráfico, cifra que representa un incremento de cuatro muertes en comparación con 2024. Lo que resulta alarmante es que el 44% de esos decesos corresponden a motoristas, peatones y ciclistas, grupos considerados vulnerables.
Este miércoles, Estibaliz Olabarri, directora de Tráfico del Gobierno Vasco, presentó el informe provisional sobre los siniestros en las carreteras vascas. La noticia no es alentadora: el índice de mortalidad ha aumentado, aunque la tasa general de accidentes ha permanecido casi igual que el año anterior.
En términos de distribución geográfica, Álava ha sido el territorio donde se registró el mayor aumento en víctimas fatales durante 2025. Gipuzkoa, por su parte, vio una disminución de muertes, mientras que Bizkaia se mantuvo estable. Es significativo también que el total de muertes entre grupos vulnerables haya mostrado una tendencia a la baja.
En concreto, se han contabilizado 41 muertes en accidentes de tráfico, lo que indica una ligera mejora de tres fallecimientos en relación a 2023 y 2022. Este escenario presenta una disminución aún más notable si se compara con 2019, el último año considerado "normal" antes de la pandemia, en que se registraron 10 muertes más.
De las 41 personas que perdieron la vida, 32 eran hombres y 9 mujeres, lo que significa que el 78% de las víctimas era varón. Cabe señalar que, aunque ha disminuido el número de motoristas fallecidos, con un total de 10 en comparación con los 15 de 2024, los ciclistas han experimentado un aumento preocupante, alcanzando 3 muertes este año.
Olabarri ha comentado que al observar estos datos en un marco temporal más amplio, se revela una tendencia a la baja general. En 2010 se registraron 64 fallecimientos, mientras que en 2023 fueron 202, y ahora en 2025 se vuelve a las cifras de 41.
Analizando por territorios, tanto Álava como Gipuzkoa compartieron la cifra más alta de muertes en 2025, con 16 fallecimientos en cada uno. Álava anotó un aumento de siete víctimas en relación con el año anterior, mientras que Gipuzkoa tuvo tres menos. Bizkaia se mantiene con 9 muertes, igual que en el periodo anterior.
El 44% de los fallecidos pertenecía a grupos vulnerables, con 10 motoristas, 5 peatones y 3 ciclistas entre ellos. Es importante señalar que el porcentaje de muertes dentro de estos grupos ha disminuido un 14,2% comparado con 2024, al bajar el número de fatalidades de 21 a 18.
Examinando las estadísticas de género, se reafirma que la mayoría de las víctimas fueron varones, en un 78%. El perfil típico entre los fallecidos este año corresponde a un hombre de entre 45 y 64 años que conducía el vehículo involucrado en el accidente.
En el ámbito del tráfico, se está notando un crecimiento en los flujos de vehículos en comparación con el año anterior, tanto en los accesos a las ciudades como en el tráfico interurbano, que ha visto un incremento del 3%. Lo mismo ha sucedido con el tráfico fronterizo, que también ha aumentado un 2% a pesar de las restricciones impuestas por las autoridades francesas.
El acceso a las capitales vascas ha tenido un notable crecimiento cercano al 4,7% respecto a 2024, impulsado por una serie de factores que afectan el uso de vehículos, incluyendo el transporte público y las limitaciones en las zonas de bajas emisiones.
Aunque la accidentalidad ha sido ligeramente menor en comparación con 2024 —con un total de 7.686 accidentes (0,5% menos)—, el número de incidentes que resultaron en víctimas se mantiene alarmante, destacándose 443 heridos graves, un 9% menos que el año pasado.
Ante este panorama, el Gobierno Vasco ha manifestado su intención de continuar implementando nuevas iniciativas y de reforzar los programas de concienciación sobre seguridad vial, con el objetivo de reducir al mínimo el número de víctimas en carretera.
Una de las medidas más destacadas ha sido la reciente implementación del servicio de grúas ligeras en Gipuzkoa, destinado a retirar vehículos accidentados de forma ágil y así evitar atascos y nuevos accidentes. Este servicio, que comenzó el 1 de diciembre, se espera que mejore la fluidez del tráfico en la zona metropolitana de Donostialdea.
Además, el programa de formación para motoristas 'MOTOformakzioa' ha experimentado un crecimiento significativo, con 560 participantes este último año. Este curso, impartido de manera gratuita, está diseñado para mejorar las habilidades de los motoristas, un colectivo que resulta particularmente vulnerable.
Por último, se mantiene en marcha un programa dirigido a los mayores de 65 años, enfocado en ayudarles a identificar riesgos viales y protegerse de posibles accidentes. Asimismo, se ha continuado con una campaña de sensibilización para jóvenes que busca educar sobre las consecuencias de los accidentes de tráfico.
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