• domingo 25 de septiembre del 2022

La pandemia provocó un descenso "histórico" del 12% en emisiones de gases de efecto invernadero en Euskadi en 2020

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El transporte es la mayor fuente de emisiones y, si bien las redujo en relación a 2019, padeció un incremento del 1,8% relacionado con 2005

BILBAO, 13 Jun.

Las emisiones de gases de efecto invernadero en Euskadi vivieron una reducción "histórica" del 12% en 2020, con en comparación con año previo, gracias a la pandemia. La previsión para 2021 es que las emisiones suban entre un 4 y un 5% con en comparación con año previo "inusual", pero "la senda del descenso y de descarbonización en Euskadi es incontenible", según explicó el directivo general de Ihobe, Alexander Boto.

El responsable de la sociedad pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco ha anunciado este lunes en Bilbao al lado del directivo del Ente Vasco de la Energía (EVE), Iñigo Ansola, el último Inventario de Emisiones de Gasto Invernadero del País Vasco que anualmente edita Ihobe.

Según explicó Boto, el estudio pertinente a 2020 refleja una reducción "histórica" en la emisión de gases de efecto invernadero en un año "particular" marcado por la covid-19 y las limitaciones derivadas de la pandemia y, por este motivo, "bien difícil de cotejar" con ejercicios precedentes, más allá de que se aprecia "una clara línea descendente de las emisiones".

En preciso, en 1990 se emitían en Euskadi 20,8 millones de toneladas de CO2 semejante y esta cantidad se elevó a 25,3 millones en 2005, tras lo que empezó una inclinación a la baja hasta llegar a los 18,6 millones en 2019 y a los 16,4 millones de 2020, la cifra mucho más baja de toda la serie histórica. Este apunte piensa una reducción del 35% en relación a 2005, del 21% en relación a 1990 y del 12% en relación a 2019. En 2019 la caída de forma anual había sido del 2%.

Estos datos son afines a los que se han producido en toda Europa, donde, según el inventario de emisiones anunciado a fines de mayo, se causó una reducción del 11%.

Pese a que los datos se vieron condicionados por el efecto de los instantes mucho más duros de la pandemia, el responsable del EVE ha precisado la necesidad de colocarlos en contexto y, en este sentido, ha aludido al "desacoplamiento" entre la economía y las emisiones.

En función de las cantidades que han aportado en la presentación, en ese año el PIB se redujo un diez%. Entre 2005 y 2019, la economía medró en un 20%, al tiempo que las emisiones se redujeron en un 27%. En 2020, las emisiones generadas para generar una unidad de PIB descendieron un 40% en relación a 2005 y un 55% en relación a 1990, ha señalado Iñigo Ansola.

Según han correcto desde Ihobe y el EVE, con estos desenlaces, "puede confirmarse que las emisiones de GEI están bajo la senda marcada para hallar los objetivos establecidos en la Estrategia Vasca de Cambio Climático Klima 2050".

Esta estrategia se marcó como misión llegar a 2030 con una reducción del 40% de las emisiones en relación a 2005 y, según este último inventario, Euskadi alcanzó ahora el 35%.

En cuanto a emisiones difusas (producidas por los ámbitos no regulados por la normativa de comercio de derechos de emisión), Euskadi mejoró en el previo estudio (con una reducción del 11%) los objetivos marcados desde la UE para 2020 (el diez% en relación a 2005) y en 2020 alcanzó el 16% de reducción.

Las emisiones reguladas (del ámbito energético y campos industriales intensivos en consumo energético, eminentemente), redujeron un 18% en relación a 2019 y en comparación con 2005, primer año de desempeño de este régimen, bajaron un 49%.

Además, el informe refleja que las emisiones per cápita son "levemente" inferiores a la media de la UE-27 tanto en emisiones totales como en difusas.

Respecto a 2010, año de referencia del informe particular del IPCC 'Calentamiento global de 1,5 grados', las emisiones de Euskadi se redujeron en un 24% en 2020. "Nos hallaríamos, por consiguiente, en la senda de reducción proyectada para poder la contención del calentamiento global en 1,5 nivel. Si atendemos al inventario de 2019, el accionar de emisiones de Euskadi prosigue la senda de contención de 2 grados, pero para lograr la de 1,5 grados eran precisos sacrificios mayores que se consiguieron con la reducción de 2020", apuntaron desde Ihobe y el EVE.

El inventario de 2020 refleja un descenso popularizado de las emisiones en todos y cada uno de los campos excepto un "rápido" incremento en el campo agricultura, pero que "solamente perjudica" al resultado global. El transporte sigue siendo la mayor fuente de emisiones de Euskadi, con el 35%, la mayor parte socias al transporte por carretera.

Esta cifra redujo un 11% con relación a el año previo, pero en relación a 2005 hubo un incremento de un 1,8%, lo que piensa una vuelta a escenarios de hace 15 años, ha precisado Iñigo Ansola. Desde el Gobierno Vasco han señalado que prácticamente se han duplicado las emisiones en relación a 1990 en este ámbito.

En la situacion del campo energético, responsable del 32% de las emisiones de Euskadi en 2020, hubo un descenso del 13% con en comparación con año previo, un 40% con relación a 2005 y un 32% en relación a 1990. La industria es el tercer ámbito que mucho más emisiones produce, un total del 17% teniendo en cuenta solo las emisiones directas y un 32% si se tienen presente asimismo la electricidad que consume.

"El ámbito vive una transformación, que puede apreciarse en una reducción de las emisiones del 16% respecto al año previo, un 48% desde 2005 y un 61% desde 1990", según los datos que han aportado en la presentación del estudio.

El ámbito residencial y servicios emite el 7% de los gases de efecto invernadero de Euskadi, un 17% si se tienen presente las emisiones socias a la electricidad que consume. Debido a "la parada prácticamente total" del ámbito servicios en 2020, las emisiones directas se redujeron respecto a 2019 en un 8%, como resultado del menor consumo de gas natural y derivados del petróleo en los dos campos.

El ámbito de los restos, que representa el 5% del total de emisiones, asimismo experimentó un descenso del 7%. Finalmente, la agricultura, la ganadería y la pesca, con un 3% del total, experimentó un incremento del 1%.

Tras estos datos marcados por las limitaciones de la pandemia, el directivo de Ihobe ha considerado que "seguramente hay un pequeño incremento" de las emisiones en 2021. Aunque el inventario de ese ejercicio aún no se ha concluido, las primeras estimaciones señalan a que podría rondar el 4 o el 5% en relación a 2020.

"Pero lo que es esencial es que la senda del descenso y de descarbonización en Euskadi es incontenible, otra cosa es que 2020 es un año inusual", ha manifestado.

Por su parte, el directivo del EVE ha recordado que, para continuar reduciendo emisiones, Euskadi está apostando por la energía eólica y fotovoltaica, pero "sin olvidar otras tecnologías como la biomasa", que piensa el 62% del mix renovable y que tiene "un potencial fundamental" en empleo térmico y "se podría fomentar algún emprendimiento de generación eléctrica". Asimismo, ha señalado la evolución del autoconsumo y las comunidades energéticas".

En expresiones de Ansola, hay "bastante apetito en el mercado" para disponer parques renovables en Euskadi y hay que "explotar esa ola". Según ha advertido, "cada vez requerimos mucho más energías renovables para ir descarbonizando aun por intereses de tipo económico" para bajar el valor de la electricidad que "tanto están tolerando" la industria y la economía doméstica.

Respecto a la inclinación en el transporte, un campo que "consume mucha energía", Ansola ha precisado que los automóviles recientes de combustión son "mucho mucho más eficaces que los de hace 13 años", antigüedad media del parque móvil inteligente, con lo que hay que "procurar ir mudando el parque móvil inteligente hacia uno mucho más actualizado y, a ser viable, que utilice energías elecciones". En este sentido, indicó, "es obvio que la apuesta de hoy es el vehículo eléctrico".