Crónica País Vasco.

Crónica País Vasco.

La ternera declara que su intención en el documental de Évole fue reflejar la ausencia de disfrute al matar y enmarcarlo como acciones políticas.

La ternera declara que su intención en el documental de Évole fue reflejar la ausencia de disfrute al matar y enmarcarlo como acciones políticas.

El exdirigente de ETA, José Antonio Urrutikoetxea, conocido como 'Josu Ternera', ha expresado su descontento con el documental en el que el periodista Jordi Évole le entrevista. Según él, el objetivo del documental era transmitir a la sociedad española que los atentados de ETA no eran actos cometidos por placer, sino que eran acciones políticas con fines políticos. Además, Urrutikoetxea ha afirmado que existe un conflicto político que ha tenido consecuencias duras y crudas y que no se pueden revertir.

En una entrevista con el diario euskaldun Berria, Urrutikoetxea ha criticado las polémicas que siempre han surgido en torno a su persona. Ha acusado al Estado español de crear una imagen sobre él y manipularla según sus intereses. Según él, esto es algo que ha sucedido repetidamente por parte de las fuerzas políticas y los medios de comunicación que están en su contra. Urrutikoetxea ha destacado que esto debe entenderse en el contexto del conflicto político entre vencedores y vencidos, una narrativa que la izquierda abertzale rechaza.

El exdirigente de ETA ha declarado que el objetivo principal del documental era dar explicaciones a la sociedad española. Considera que la comunicación y los medios de comunicación se han convertido en un instrumento de guerra en un sentido amplio. Urrutikoetxea cree que es responsabilidad de cualquier Estado dar voz a un pueblo oprimido. Quería demostrar que el conflicto en el País Vasco era político y ese era el mensaje que quería transmitir.

Tras ver el documental, Urrutikoetxea ha expresado su impresión de que le falta un contexto político. Aunque reconoce que la película muestra sus opiniones sobre los actos de ETA, considera que no es el resultado que esperaba. Sin embargo, ha afirmado que respeta el trabajo de los cineastas. Urrutikoetxea ha reiterado que el conflicto en el País Vasco ha tenido consecuencias duras y crudas y que las acciones de ETA eran políticas y tenían fines políticos.

El exdirigente de ETA reconoce su participación en el atentado en el que murió el alcalde de Galdakao, Victor Legorburu. También ha mencionado otros atentados en los que ETA estuvo involucrada antes y después de la muerte de Franco. Urrutikoetxea cree que el documental puede tener consecuencias para él, dado sus casos penales pendientes en España. Aunque reconoce que la imagen que se ha creado de él puede ser utilizada en su contra, ha afirmado que también se han fabricado montajes falsos en su contra en el pasado.

Urrutikoetxea también ha sido cuestionado sobre los juicios pendientes en España en los que está implicado. Ha recordado que el Tribunal de París ha aceptado su extradición a España por algunos de estos casos. Respecto al atentado en la casa cuartel de Zaragoza, por el cual se le ha pedido más de 2,300 años de cárcel, Urrutikoetxea ha declarado que su implicación se basa en su posición en la dirección de ETA y en la orden dada, pero ha asegurado que él no tenía ninguna relación con el atentado.

En cuanto a la situación política actual, Urrutikoetxea ha destacado la difícil situación de la izquierda abertzale y ha afirmado que el momento es tremendamente interesante pero también duro y cambiante. Aunque reconoce los avances de la izquierda abertzale, ha señalado que no deben dejarse cegar por ellos. Según él, la formación de un gobierno progresista en Madrid no significa que la situación será fácil, y si hay otro tipo de gobierno, será aún más difícil.

En resumen, Urrutikoetxea critica el documental en el que es entrevistado por Jordi Évole y afirma que las acciones de ETA eran políticas y tenían fines políticos. También asegura que existe un conflicto político con consecuencias duras y crudas que no pueden revertirse. Además, expresa su descontento con la imagen que se ha creado de él y destaca la difícil situación política de la izquierda abertzale en la actualidad.