La vendimia en Rioja Alavesa se adelanta 15 días con cosecha de calidad excelente
La campaña de vendimia en Rioja Alavesa comenzará aproximadamente el 24 de agosto, lo que supone un adelanto histórico de unos 15 días respecto a la fecha habitual. La previsión es que la recogida no sea generalizada hasta el 15 de septiembre, en un contexto donde hace dos décadas la vendimia se realizaba en octubre.
Este adelanto se debe a condiciones climáticas favorables, con una primavera y verano secos que han permitido una maduración uniforme de la uva. La calidad de la cosecha se prevé como excelente, gracias a la ausencia de humedad y enfermedades, lo que favorece un producto de alta calidad. Sin embargo, la cantidad se verá afectada por la escasez de agua, limitando la producción a unos niveles inferiores a los de años anteriores.
El sector vitivinícola de Rioja Alavesa afronta asimismo desafíos económicos, como la reducción del 10% en la producción debido a las restricciones en la cosecha por parte del Consejo Regulador, y una caída del 40% en la rentabilidad. La subida de costes y la baja en los precios complican la sostenibilidad de muchas explotaciones, además de obstaculizar el relevo generacional.
Desde UAGA, organización que coordina la contratación de temporeros, se ha señalado que la demanda de mano de obra será elevada, aunque la coincidencia con otras campañas agrícolas podría dificultar la cobertura de la demanda. Para mitigar esta situación, los viticultores han aumentado los salarios en un 12%, buscando atraer trabajadores y mantener la calidad en la vendimia manual, imprescindible en la comarca.
Este contexto refleja tanto los efectos de las condiciones climáticas extremas, como las tensiones económicas y sociales que afectan a un sector clave en la economía vasca. La anticipación de la vendimia plantea además un reto logístico y laboral ante la creciente competencia por mano de obra en otras campañas agrícolas.
De cara al futuro, la tendencia a la temprana vendimia puede continuar si las condiciones climáticas permanecen estables, aunque seguirá siendo necesaria la innovación en el sector y un apoyo institucional para garantizar la sostenibilidad económica y laboral de las explotaciones vitivinícolas en Rioja Alavesa.