• sábado 24 de septiembre del 2022

Los impactos del cambio climático han causado un coste económico de 270 millones de euros en Gipuzkoa

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Rutas y electricidad van a ser las infraestructuras críticas mucho más sensibles frente a los efectos en los próximos años

SAN SEBASTIÁN, 21 Jul.

Las crecidas de agua, los embates de mar y los vientos intensos, como impactos del cambio climático, han causado en Gipuzkoa costos económicos que se levantan a 270 millones de euros en el intérvalo de tiempo 1994-2020. El primordial peligro natural del territorio son las crecidas de agua, que causan el 80% del gasto total.

El diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, y el directivo de Naturklima, David Zabala, han anunciado el tercer informe elaborado por la fundación Naturklima 'Informe de Impacto y Vulnerabilidad al Cambio Climático en Gipuzkoa-Infraestructuras Críticas'.

En el archivo se examinan, por una parte, los indicadores climáticos y las secuelas que el cambio climático tiene en Gipuzkoa y, por otro, la incidencia que tiene la posibilidad de tener en todo el presente siglo sobre las infraestructuras críticas del territorio.

Asensio ha señalado el valor de investigar la puerta de inseguridad de las infraestructuras críticas pues "son las que garantizan el desempeño de las funcionalidades vitales para la sociedad como la salud, la seguridad, la economía o la educación y debemos entender el encontronazo potencial del cambio climático sobre exactamente las mismas para amoldarnos, aumentar al máximo la resiliencia de nuestro territorio y asegurar el confort de la sociedad de la cual formamos parte".

Según los desenlaces del Informe con relación a los indicadores climáticos en Gipuzkoa, la temperatura media de forma anual no ha cesado de subir en los últimos 50 años, con una última década que ha resultado medio nivel centígrado mucho más cálida que el periodo de tiempo de referencia comprendido entre 1981 y 2010. Además, siete de los diez años mucho más cálidos de lo que llevamos de siglo se han registrado en la última década.

Además de cálida, la última década fué en especial húmeda. Según indican los datos, las precipitaciones amontonadas han incrementado un 2,3% respecto al intérvalo de tiempo de referencia que comprendido entre 1981 y 2010. El informe asegura asimismo una aceleración en la subida del nivel del mar en las tres últimas décadas en comparación con los datos conseguidos en el pasado siglo. En preciso, desde los años 90, el nivel del mar en el litoral del Golfo de Bizkaia experimenta un aumento de 2,5 centímetro por década.

En cuanto a las proyecciones para lo que resta de siglo, en el ámbito mucho más fatalista se proyecta un aumento progresivo de la temperatura media de forma anual, que puede cambiar entre los 2,8 y los 3,8 grados centígrados hasta el año 2100, descendiendo al tiempo el número de días de heladas. Las proyecciones en lo que se refiere al incremento del nivel del mar en las costas guipuzcoabas prosiguen señalando que podría acrecentar entre los 50 y 70 centímetris para ese periodo de tiempo.

El Informe de Naturklima ha analizado los primordiales acontecimientos climatológicos que han provocado impactos en las infraestructuras críticas desde el año 1994. El informe lanza que los primordiales acontecimientos fueron las crecidas de agua, los embates de mar y las tempestades ciclónicas o vientos intensos.

Por ejemplo, el coste total de indemnizaciones frente crecidas de agua, embates de mar y tempestades ciclónicas atípicas, basados en los datos del Consorcio de Compensación de Seguros, se levantan desde 1994 a 270 millones de euros.

Las crecidas de agua fueron históricamente el primordial peligro natural de Gipuzkoa con un 78% del coste total. Sin embargo, en los últimos años se registró una disminución de los daños generados por crecidas de agua, probablemente gracias a las diferentes proyectos llevadas a cabo para reducir el peligro de inundación. Los embates de mar son los que mucho más daños ocasionan por acontecimiento en el territorio, prácticamente 22.000 euros por acontecimiento.

Las tempestades ciclónicas atípicas son los acontecimientos expepcionales que mayor número de expedientes generó (57,6%). Sin embargo, en lo que se refiere a los costos socios, solo representan el diez,2% de las indemnizaciones desde 1994.

El informe resalta que el transporte por carretera se llevó la peor parte a lo largo de los últimos diez años, gracias a los cortes en la circulación por efecto de heladas, nevadas, crecidas de agua, lluvias profundas o movimientos. Las previsiones señalan que estos acontecimientos extremos van a ir incrementando en continuidad y también intensidad como resultado del cambio climático, afectando aparte de a la red viaria, al resto de infraestructuras críticas.

Otro campo que ha anunciado una alta continuidad de impactos es la electricidad, asociado a acontecimientos de fuerte tormenta de viento, que causan cortes dejando sin luz a ciertas ciudades, o a crecidas de agua que anegan transformadores eléctricos que causan incidencias en el suministro eléctrico.

Los centros institucionales y sanitarios enseñaron una afección moderada al encontronazo del cambio climático. Por otra sección, resaltar asimismo que en el momento en que se generan ocasiones de extrema climatología de estas peculiaridades, los servicios de urgencia actúan y se multiplican para ofrecer asistencia a la ciudadanía, con lo que el subsector "Seguridad Ciudadana" es el que exhibe un nivel de encontronazo mucho más alto a lo largo de los últimos diez años.

Como primordiales conclusiones, el informe apunta que el peligro de crecidas de agua por efecto de la lluvia en internet viaria y de modificaciones eléctricas esenciales como resultado del incremento de las temperaturas máximas resaltan como los primordiales impactos que el cambio climático puede ocasionar en las infraestructuras guipuzcoanas y que tienen la posibilidad de generar daños directos y también indirectos en la seguridad y confort popular y económico de la ciudadanía.

En lo relativo a las crecidas de agua pluviales sobre la red viaria, el peligro se enfoca en las vías primordiales del territorio, y en lo que se refiere al peligro de las temperaturas máximas sobre la aptitud de transporte de las líneas eléctricas, y sabiendo que la previsión es de progresivo ascenso de las temperaturas conforme avance el siglo, la situación en los últimos 30 años del mismo podría agravarse, primordialmente en las líneas de mayor tensión (Debagoiena y Donostialdea).

Por otra sección, el peligro de crecidas de agua fluviales en subestaciones eléctricas es, como regla establecida, bajo en Gipuzkoa, pero hay 2 de ellas que muestran un nivel de peligro altísimo, como son las ubicadas en las cuencas del Urola y del Oria, al paso que la situada en la cuenca del Deba muestra un peligro prominente. Además, se prevé que el nivel de peligro se acreciente en el ámbito de cambio climático.