Obispo de Vitoria condena la violencia y aboga por el fin del sufrimiento en Gaza tras el ataque del 7 de octubre.
En un emotivo mensaje este martes, el obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, ha abordado la grave problemática de la soledad entre los ancianos y la necesidad de crear espacios de diálogo entre las generaciones. Sus declaraciones se realizaron durante la celebración de la Misa Pontifical, en el marco de las festividades de la Virgen Blanca, que reunió a numerosos fieles en la iglesia de San Miguel.
Elizalde no solo hizo eco de la dureza del ataque terrorista perpetrado el 7 de octubre contra ciudadanos israelíes, sino que también subrayó que este acto "no justifica la penuria que padecen los gazatíes a diario". En su homilía, destacó las diversas crisis humanitarias que azotan el mundo, mencionando la guerra en Ucrania, el sufrimiento en África y Asia, así como la situación de los migrantes.
Haciendo énfasis en la importancia de la solidaridad, el prelado instó a la comunidad a involucrarse en iniciativas humanitarias que ayuden a mitigar el sufrimiento en estas regiones. Según él, las festividades son una oportunidad para transformar la visión del "yo" al "nosotros", promoviendo un sentido de comunidad más amplio en un tiempo donde prevalece una tendencia hacia la fragmentación.
El obispo hizo un llamado a reconocer que, a pesar de que Vitoria es una ciudad reconocida por su calidad de vida, también enfrenta desafíos importantes. Uno de estos es la soledad de los ancianos, con alarmantes cifras que revelan que cerca del 40% de las personas mayores de 75 años viven solas. Enfatizó el valor de los abuelos como fuentes de conocimiento y conexión intergeneracional, proponiendo que se deberían crear más entornos donde jóvenes y mayores pudieran comunicarse y entenderse.
Además, Elizalde advirtió sobre un ambiente social agitado a nivel nacional, donde la división y los insultos parecen reemplazar el diálogo constructivo, y donde el egoísmo se incrementa a expensas de aquellos que más lo necesitan. Al final de su homilía, subrayó el valor de la amistad, animando a todos los presentes a mostrar amor y solidaridad en sus diversas relaciones.
Concluyendo la misa, se entonó el himno a la Virgen Blanca, y se realizaron danzas tradicionales en honor a la patrona de la ciudad, con la presencia del propio obispo y otras autoridades locales, reflejando la unión y el festivismo de la comunidad vitoriana.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.