Crónica País Vasco.

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Salud Mental Euskadi advierte sobre el efecto negativo de la violencia digital en el bienestar psicológico de las mujeres.

Salud Mental Euskadi advierte sobre el efecto negativo de la violencia digital en el bienestar psicológico de las mujeres.

BILBAO, 24 de noviembre. En un comunicado emitido este lunes, Salud Mental Euskadi ha puesto en la mira el alarmante aumento de la violencia machista en el entorno digital y su repercusión negativa en la salud mental de las mujeres, particularmente aquellas que ya padecen trastornos mentales. En respuesta a esta situación, han lanzado una nueva campaña que lleva por lema "La violencia machista digital daña la salud mental". Este anuncio coincide con la conmemoración del 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

La federación que integra diversas asociaciones vascas, incluidas Agifes de Gipuzkoa, Asafes de Araba, Asasam de Aiaraldea y Avifes de Bizkaia, busca generar conciencia sobre la importancia de proteger a las mujeres, especialmente a aquellas con problemas de salud mental, frente a las agresiones machistas en el ámbito virtual.

De acuerdo con datos proporcionados por la federación, más del 73% de las mujeres que utilizan internet han experimentado algún tipo de violencia digital, como el acoso en redes sociales o la difusión no consensuada de contenido íntimo. Esta realidad ha sido calificada de "abrumadora" por los expertos en el área.

Salud Mental Euskadi advierte que la violencia digital tiene un profundo efecto en la salud psicológica de las mujeres, y en ocasiones, se presenta de manera insidiosa a través de situaciones de control, acoso o extorsión en plataformas digitales. María Isabel García Peña, representante del Área de Igualdad de las Mujeres de la organización, enfatizó que estos actos de violencia tienen un impacto directo en la salud mental de las víctimas.

Asimismo, los informes revelan que cerca del 80% de las mujeres con trastornos mentales que han estado en relaciones de pareja han sufrido algún tipo de abuso, sea psicológico, físico o sexual. El riesgo de experimentar estas agresiones aumenta de 2 a 4 veces en aquellas que lidian con problemas de salud mental. Curiosamente, el 42% de estas mujeres no reconoce la violencia que sufren.

Esta falta de reconocimiento, sumada al estigma que rodea a la salud mental, ha llevado a que muchas mujeres opten por no denunciar su situación o duden en compartir su experiencia, temiendo que su testimonio no sea creído. García Peña también destacó que existe una tendencia a cuestionar los relatos de mujeres, lo que complica la posibilidad de que busquen ayuda.

Frente a esta inquietante realidad, Salud Mental Euskadi ha decidido lanzar una iniciativa bajo el lema mencionado, comenzando con un video que tiene como objetivo visibilizar la violencia machista digital y su efecto adverso en la salud mental. Este recurso invita a las mujeres a proteger su privacidad, conservar pruebas, bloquear a agresores y hacer denuncias, recordando que no están solas y que deben pedir ayuda.

La campaña busca romper el silencio, visibilizar estas problemáticas a menudo normalizadas y proporcionar herramientas de apoyo y protección. La federación sostiene que es una responsabilidad social escuchar y dar credibilidad a las mujeres, poniendo de manifiesto la necesidad de cambiar la narrativa social que rodea tales situaciones.

Insisten en que comentarios como "¡No será para tanto!" o "estás exagerando", minimizan la violencia y desincentivan a las víctimas de buscar asistencia. Abogan por una sociedad que ofrezca apoyo activo y no cuestione a las mujeres que enfrentan estas experiencias de violencia.

Las acciones de sensibilización cuentan con el respaldo del Instituto Vasco de la Mujer, Emakunde, y del departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco. Salud Mental Euskadi se ha alineado también con la campaña de Emakunde, que promueve el mensaje "No es solo tu problema, es el nuestro", instando a toda la sociedad a participar activamente en la lucha contra la normalización de la violencia machista.