• sábado 24 de septiembre del 2022

Taxistas vascos aguardan comprender en el mes de septiembre las tarifas para 2023 y estiman que el IPC las va a hacer subir un 13%

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Piensan que el Ejecutivo autonómico "se debe llevar a cabo responsable" de que el trabajo de los taxistas sea "retribuido y productivo"

BILBAO, 13 Ago.

El presidente de la Federación vasca del Taxi, Borja Musons, anunció que han pedido este mes de septiembre una asamblea con el Gobierno Vasco para comprender las tarifas para 2023 de un ámbito que está regulado y el que la "última palabra" la tiene el Ejecutivo autonómico.

En ese sentido, aseguró que el Gobierno Vasco "se debe realizar responsable" de que el trabajo de los taxistas sea "retribuido y productivo", tomando presente que los taxistas estiman una subida de tarifas para el año próximo de un 13% ó un 14% para quien tome un taxi.

En afirmaciones a Europa Press, Musons explicó que las tarifas de los taxis, que vienen marcadas por la administración, se establecen a fines de año para el próximo ejercicio y que "es extraño" que se confirmen ediciones a mitad de ejercicio.

Por ello, y con relación a la subida del carburante, ha reconocido que no se hizo ninguna modificación. "Las tarifas son exactamente las mismas que en el mes de enero y no hubo ninguna modificación por el incremento del carburante", dijo.

El gerente de los taxistas vascos ha manifestado que el incremento en el valor del comburente lo acepta el autónomo, el taxista, que "prosigue cobrando lo mismo por una carrera, teniendo mucho más costos de explotación".

Sin embargo, ha subrayado que el taxi "no posee como su mayor gasto el comburente" y que debe tomarse presente el sueldo del propio conductor, "que en el final debe vivir". Según ha precisado, en el momento en que los individuos se montan en el taxi, no están pagando únicamente el comburente, sino más bien asimismo el vehículo, los impuestos, el cuidado, el IVA pertinente, que en la situacion del taxi es del diez% "y se está pagando pues un individuo está ofertando un servicio".

Tras destacar que se han "disparado bastante" los costos, si bien no es exactamente lo mismo un taxista urbano que otro que efectúa interurbanos, ha apuntado que se "llega a abonar" entre 200 y 500 euros mucho más por mes" en la situacion de todos los que tiene automóviles de combustión.

Musons ha señalado que la administración les ayuda, el Gobierno central con la subvención de 300 euros para los taxi, tal como la reducción de 20 céntimos en el valor del comburente, al tiempo que las petroleras "asimismo se pusieron las pilas" y realizaron asimismo algún descuento plus, a eso que se aúna, según ha señalado, los descuentos logrados como Federación, lo que deja "mitigar un tanto" el aumento en los comburentes.

Según los datos del INE, el Índice de Precios de Consumo (IPC) creció en el mes de julio en Euskadi un diez,5% en la tasa de forma anual. Tomando presente esta cantidad, el presidente de la Federación vasca del Taxi ha recordado de que en la situacion de transporte y, en un caso así del taxi, para utilizar las tarifas se calcula el IPC de agosto a agosto.

Musons ha proclamado que de agosto del año pasado a diciembre se causó una subida de prácticamente un 3%, que si se aúna al "diez% que llevamos", los taxistas estiman una subida de tarifas para el año 2023 de un 13% ó un 14% para quien tome un taxi.

Asimismo, dijo que se notificó al Gobierno vasco de que la subida del IPC en el último período de tres meses del año pasado se había "disparado" al 3% y no ha podido ser aplicado en las tarifas, a eso que el Ejecutivo autonómico respondió que el IPC se calcula de agosto a agosto.

Según ha criticado, el Gobierno vasco "se agarró al IPC" y se estableció una subida inferior al 3%. "El IPC de agosto a agosto para detallar la subida de tarifas de 2023, rondará el 13% y va a haber que pedir al Gobierno vasco que les suban el IPC pertinente", ha sostenido.

No obstante, ha asegurado desconocer si la subida alcanzará el nivel del 13%, pues "el Gobierno vasco es el que tiene la última palabra y son ellos los que ponen las tarifas" y el "año pasado no desearon atender a eso que les estábamos pidiendo", pues en el último período de tres meses del año pasado se registró un "aumento superimportante del IPC y del comburente" y no les "hicieron ni caso". "Pasaron olímpicamente de nosotros", ha reprochado.

Borja Musons ha considerado que este año, con el IPC de agosto a agosto, se marchan a localizar con una subida "bastante fuerte", si bien ha reiterado que la última palabra en relación a tarifas la tiene el Gobierno Vasco, no los taxistas.

Por ello, la Federación ha pedido tener una asamblea con el Gobierno Vasco para septiembre, "cuanto antes", para poder ver qué "harán", pues "todo se les ha disparado a los taxistas", más allá de lo que están "mudos" y no están "ni protestando ni armado lío", a pesar de que ciertos taxistas "llevan a casa 400 euros menos todos y cada uno de los meses", más allá de las ayudas, "por el hecho de que el resto de costos los tienen igual".

En la asamblea de septiembre solicitarán charlar "de qué llevar a cabo con las tarifas del 2023", si bien volvió a resaltar que "las tarifas son las que marca la administración", que "la última palabra siempre y en todo momento es del Gobierno Vasco" en tarifas interurbanas, al tiempo que en urbanas son los municipios los que las marcan y el "propio Gobierno Vasco se debe llevar a cabo responsable" de que el trabajo de los taxistas "sea retribuido y sea productivo".

Respecto al máximo de agilidad a 30 km por hora en Bilbao y otras localidades, Musons ha asegurado que la medida está "trayendo varios inconvenientes", por "absolutamente nadie respeta" el límite, "ni la policía" y a los taxistas que están en todo momento en la calle, les perjudica" y les "pusieron alguna multa".

Por ello, ha pedido que "los que sancionan" cumplan con la medida establecida y con otras normativas de tráfico, "por el hecho de que ponen la localidad tan dificultosa para conducir que es bien difícil". Ha pedido asimismo que en esos sitios donde "no es requisito utilizar esa regla", pues la regla europea señala que donde hay 2 carriles y en algunas vías se puede sobrepasar esa agilidad, el Ayuntamiento de Bilbao lo contemple.