• miércoles 07 de diciembre del 2022

TS rebaja 8 años la prisión al marido de Maguette a no podérsele condenar por lesiones psíquicas a las hijas

img

La condena se queda en 29 años y un par de meses de prisión por castigo, asesinato y abandono de menores

MADRID, 4 Oct.

El Tribunal Supremo ha rebajado en ocho años (de 37 a 29) la pena de prisión de un hombre culpado por maltratar y matar a su mujer, Maguette, en exactamente la misma casa de Bilbao donde estaban sus 2 hijas menores, a quienes abandonó tras los hechos, pues --si bien las pequeñas han recibido régimen psicológico-- "no se afirma demostrado que se prescribiera" el régimen por un médico, con lo que es imposible condenarle por 2 delitos lesiones psíquicas a sus hijas.

En una sentencia, a la que tuvo ingreso Europa Press, el TS explicó que rebaja la pena de prisión de 37 años y un par de meses a 29 años y un par de meses pues "el régimen psicológico impuesto por el sicólogo clínico, pese a su relevancia y de sus probables efectos ventajosos para aquel a quien se aplica, no puede identificarse a efectos penales con el régimen médico o quirúrgico" demandado por la ley.

En este sentido, han precisado que lo "definitivo" es que "un médico constituya que un preciso régimen era objetivamente preciso para la sanidad, dadas las especificaciones de las lesiones".

En 11 folios, el Supremo ha repasado los hechos probados que se remontan de noche del 24 de septiembre de 2018, en el momento en que el acusado "atacó" a su mujer --que estaba durmiendo-- "con uno o múltiples cuchillos" y le produjo hasta 83 cortes en "cara, cuello y brazos (...) hasta el momento en que le ocasionó la desaparición". Las hijas de los dos, que entonces tenían 4 y un par de años, "estaban en la vivienda, con lo que era muy posible que percibieran los hechos".

Según consta en la sentencia, si bien la mujer "despertó y opuso resistencia", le fue "inútil" para socorrer su historia por "la crueldad del ataque". Al día después, el hombre abandonó el hogar sobre las seis de la mañana y dejó solas a sus 2 hijas, que fueron auxiliadas por una vecina, "al oír su llanto", siete horas después.

Tras lo sucedido, entre las menores ha anunciado "afectación sicológica socia a agobio postraumático, con importante afectación cognitiva, sensible y conductual de mal pronóstico". La otra pequeña quedó sin charla y con "otras afectaciones sentimentales y comportamentales subsecuentes a agobio postraumático, con pronóstico dudoso". Consta que ámbas recibieron terapia.

En su recurso frente al Tribunal Supremo, el acusado adujo que en la sentencia del País Vasco por la que se le condena, no consta que las lesiones psíquicas de las menores hubieran requerido de un régimen médico.

En la resolución, de la que fué ponente el magistrado Miguel Colmenero Menéndez de Luarca, el Tribunal explicó que, precisamente, "la jurisprudencia ha comprendido que es requisito que el régimen sea prescrito por un médico como preciso para la curación, lo que excluye las situaciones en los que un preciso régimen sea prescrito por otros expertos".

Según recopila la sentencia, en un caso así "no se afirma demostrado que se prescribiera un régimen preciso por la parte de un médico, recogiéndose de forma exclusiva que las menores han recibido terapia". De hecho, "no hay referencia alguna a que, en algún instante, un médico prescribiera un régimen o mantuviera desde la situación del perito que, dadas las lesiones apreciables, un preciso régimen era preciso para la sanidad".

"Tampoco es viable, sin asistir a una prueba pericial médica, inferir incontestablemente esa necesidad", han añadido los jueces, quienes, a falta de entre los requisitos establecidos en la ley, han estimado el recurso del acusado y le han absuelto de los 2 delitos de lesiones.

En el marco de la resolución, el tribunal ha subrayado que si bien era "muy posible" que las menores presenciasen el homicidio de la madre --pues estaban en exactamente la misma casa-- "no se ha proclamado probado de manera terminante".

Asimismo, el Supremo ha subrayado que a pesar de que sí se ha proclamado demostrado que lo sucedido les provocara "un grave menoscabo de su salud psíquica, no está precisamente predeterminado" si la perturbación psíquica sufrida por las menores se debió "a la percepción de los sonidos que proceden de la agresión mortal o al hecho de hallarse descuidadas, solas en el residencia, a lo largo de mucho más de siete horas, sin que logre excluirse esta oportunidad".

Para los jueces, la "sepa" de otros datos "mucho más definitivos" transporta a aceptar que las "alteraciones psíquicas" de las menores asimismo lograron tener su origen en el abandono sufrido, por el que fue culpado el hombre, lo que "impide" que se le condene por el delito de lesiones.

De este modo, el Supremo confirmó la condena de prisión de 29 años y un par de meses de prisión por un delito de asesinato --con la agravante de vínculo y de género--, 2 delitos de abandono de menores y un delito de castigo frecuente.

Ha ratificado asimismo la inhabilitación absoluta a lo largo de 25 años y la inhabilitación particular por 4 años y un par de meses. Y avalado la privación de la patria potestad respecto de sus hijas por 32 años y medio.

Además, confirmó la prohibición de arrimarse a las menores a menos de 500 metros, de sus domicilios o de cualquier sitio que frecuenten, y de estar comunicado con ellas por un período de 35 años. Y confirmó la indemnización de 780.000 euros para las menores.

En este sentido, la Sala de lo Penal ha estimado el recurso de casación que interpuso el acusado contra la resolución del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de avalar la condena por asesinato, abandono de menores, castigo frecuente y lesiones psíquicas dictada por la Audiencia Provincial de Bizkaia.

Más información

TS rebaja 8 años la prisión al marido de Maguette a no podérsele condenar por lesiones psíquicas a las hijas