Tubos Reunidos sufre una pérdida de 118,1 millones en 2025 y aumenta su deuda a 263,2 millones por aranceles.
Bilbao, 27 de marzo. La empresa Tubos Reunidos ha enfrentado pérdidas significativas en su balance correspondiente a 2025, acumulando un déficit de 118,1 millones de euros, en contraposición al beneficio de 28,6 millones logrado en el año anterior. Este giro negativo se atribuye a las "políticas arancelarias restrictivas", con especial énfasis en el aumento de los aranceles aplicados a las importaciones de acero desde Estados Unidos.
En un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la firma alavesa reportó un EBITDA negativo de 22,8 millones de euros, lo que refleja las duras condiciones del mercado en el que opera.
Durante el ejercicio de 2025, Tubos Reunidos alcanzó una cifra de negocios de 365,7 millones de euros, mostrando un incremento del 13% en comparación con el año anterior. No obstante, la situación financiera de la empresa se ha deteriorado, aumentando su deuda financiera neta de 234,3 millones a 263,2 millones de euros, una variación influenciada en parte por el aumento de los intereses asociados al préstamo FASEE.
Frente a este complicado panorama, la dirección de Tubos Reunidos ha estado desarrollando un Plan de Viabilidad, con el objetivo de enfrentar el alto apalancamiento operativo y financiero que afecta al Grupo.
Ante los resultados negativos del último ejercicio, Tubos Reunidos ha decidido implementar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 301 trabajadores en sus instalaciones de Amurrio y Trapagarán. Este plan incluye el cierre de la acería ubicada en Álava. Además, la empresa ha notificado a la autoridad laboral su intención de gestionar 285 bajas voluntarias en esta misma semana.
(Se proporcionará más información en una próxima edición)