• domingo 02 de octubre del 2022

Urkullu protege "una agenda propia" en Euskadi para enfrentar la crisis global desde el ahínco común y la colaboración

img

Afirma que su Gobierno "proseguirá haciendo un trabajo hasta ver cumplido el Estatuto de Gernika en su integridad"

BILBAO, 19 Sep.

El Lehendakari, Iñigo Urkullu, protege "una agenda propia" en Euskadi para enfrentar la novedosa crisis global y poder "combatir los arduos problemas y amenazas" desde "el ahínco común de agentes públicos y privados", tal como desde "el acuerdo y la colaboración" de todos, alén de "las lógicas diferencias ideológicas" y las "derivadas de la relación Gobierno-oposición". Además, expresa el deber de su Gobierno de "continuar haciendo un trabajo hasta ver cumplido el Estatuto de Gernika en su integridad".

El Gobierno Vasco ha adelantado este lunes las líneas estratégicas que va a marcar Urkullu a lo largo del pleno de política general que se festejará en el Parlamento Vasco el próximo día 22, en el que se referirá al contexto en el que lleva a cabo la primera sesión plenaria de este nuevo curso político, en el ecuador adelantado de la legislatura, con la concatenación de tres crisis de carácter global: la crisis financiera de 2008, cuyos efectos parecían haberse superado en el momento en que en el tercer mes del año de 2020 se causó la pandemia de la Covid, y la posterior "agresión unilateral" de Rusia a Ucrania.

El Lehendakari se compromete a llevar a cabo "todo lo que resulta posible para favorecer, lograr y ensanchar los pactos" desde las instituciones vascas, y resalta "la centralidad de la gente" y la necesidad de renovación del contrato popular. "Para ello, es clave hacer mas fuerte nuestras instituciones, su interacción con la sociedad y resguardar nuestro modelo de democracia y de vida en sociedad", añade.

Además, frente "la indecisión que domina el panorama en todo el mundo", afirma que Europa "es de nuevo el líder geopolítico frente a la cronificación de la invasión de Ucrania, la crisis de suministro energético y la inestabilidad en todo el mundo".

Iñigo Urkullu exhibe su convencimiento, además, de que "el ecosistema vasco es la red y base para continuar medrando y provocando ocasiones de empleo de calidad, sin dejar a absolutamente nadie atrás" en Euskadi.

"Nuestra prioridad frente a la crisis de Ucrania fué la defensa de los valores de la democracia y la independencia. Ha sido, asimismo, priorizar la contestación a la crisis energética y de costos. Hemos tratado de sumar sacrificios para acoger a la gente perjudicadas y para amortiguar, dentro de lo posible, los efectos en la actividad económica. Contamos con activos que venimos haciendo un trabajo desde hace unos años", afirma.

De este modo, menciona a "la seguridad, colaboración y acuerdo", a la transparencia y rendición de cuentas y "a la contestación a los Objetivos de País". "Vamos a seguir haciendo un trabajo y sumando fuerzas para seguir en estos Objetivos de País a través del Modelo de Desarrollo Humano Sostenible", señala.

A su juicio, en este contexto, "es primordial para un país con estable intención de Autogobierno como Euskadi, tener una agenda propia, bien definida, estructurada y actualizada, en un ejercicio persistente de lectura de la verdad global para entablar el más destacable campo viable de actuación local".

Esta "agenda caracteristica de Euskadi", según enseña, responde a un diagnóstico, un plan y un programa "de acción compartido". En primer sitio, resalta las acciones en el ámbito de la cohesión popular. "Hablamos del deber con la gente y las familias como eje, en especial con quienes están en situación de mayor puerta de inseguridad. Hablamos de la optimización persistente en la prestación de los servicios públicos", recalca.

En segundo ámbito lo ubica en las acciones para el empleo, la industria, la inversión pública y el desarrollo sostenible. "Prosperar la competitividad industrial mediante la innovación se encuentra dentro de los motores escenciales para producir ocasiones de empleo de calidad", destaca.

En tercer sitio, hace referencia al cambio climático y a las ideas a emprender para ofrecer contestación a este reto, que "son asimismo importantes en el impulso del avance sostenible".

En cuarto sitio, está "el reto demográfico y la apuesta por la juventud" y manifiesta que el presente ámbito "demanda políticas concretas de emancipación". "Apuesto claramente por un nuevo Contrato Social Agenda 2030 Euskadi, alineado con el impulso global de Naciones Unidas y basado en la visión de la gente jóvenes", afirma.

Ya en quinto sitio, cita la estrategia 'Euskadi-Basque Country'. "La internacionalización del país y la creación y difusión cultural van de la mano, y forman ámbas caras de una misma moneda. Ahondar en nuestra cultura y personalidad y, al tiempo, comprometernos y formar parte de la verdad global, pertenece a nuestra señal de identidad", resalta.

El Lehendakari asegura que el "ámbito futuro es global" y apunta que, "más allá de las lógicas diferencias ideológicas, tal como las derivadas de la relación Gobierno-oposición, sabiendo la configuración institucional de Euskadi, la seguridad y la civilización del acuerdo y la colaboración forman un activo de este país".

"He reconocido la predisposición de los conjuntos políticos, tal como de las y los máximos causantes ejecutivos institucionales de Territorios Históricos y ayuntamientos, para realizar eficaz la filosofía 'auzolana', la colaboración en pues del bien común que es Euskadi", repite.

En su opinión, "es importante una gobernanza colaborativa en el contexto de hoy", como "lo es una Gobernanza eficaz y estricta que cuente con una plan de actuación bien definida".

En este línea, precisa que esta "plan de actuación viene marcada por tres jalones: capitales, programa legislativo y pactos de País". Para el Lehendakari, "los retos son urgentes" y se encaran "procesos de transformación globales que recomiendan sumar fuerzas y beneficiar la colaboración".

Iñigo Urkullu asegura que "el término de autogobierno resiste incólume el paso de los años y sostiene su crédito y reputación". "Se convirtió en punto de acercamiento de una sección mayoritaria de la sociedad en la medida en que refleja una forma de seguir en el confort y la convivencia, una vía para crear una Comunidad política", sostiene.

Urkullu arguye que, "en estos 43 años, cambió la Constitución de la Unión Europea y asimismo las propias Constituciones de los Estados integrantes". "El principio de subsidiariedad y el término o el lema de 'Unidos en la variedad' son ejemplos ilustrativos", añade.

Asimismo, apunta que la Constitución Española, en estos años, se ha cambiado en un par de ocasiones "y el Estatuto de Gernika es el único que no se ha actualizado". "Vamos a seguir haciendo un trabajo hasta ver cumplido el Estatuto de Gernika en su integridad", afirma con convicción.

Por último, el presidente del Gobierno Vasco reitera que que se viven "tiempos de crisis y de indecisión, para enseñar el más destacable y mucho más noble sentido de la política". "Requerimos que su ejercicio real proyecte su valor y herramienta para combatir los serios problemas y amenazas que afectan a toda la sociedad. Sin el ahínco común de agentes públicos y privados no va a ser viable acometer la ingente labor que disponemos por enfrente", repite.

El Lehendakari no olvida que en estos últimos un par de años y medio se ha vivido por todos "un tiempo de preocupación" por la salud, al que se respondió "desde la solidaridad y la necesidad de cuidarnos y cuidar de la gente mucho más próximas".

"Hemos podido gozar asimismo de instantes de calma y convivencia con nuestras familias y amistades. Ahora, nos envuelve un tiempo de indecisión por el futuro de nuestro confort, a consecuencia de los augurios que se ciernen sobre la seguridad en Europa, la sostenibilidad de nuestro mundo, la carestía de la vida y la subida de los costes de la energía", proclama.

Por ello, mantiene que la "fortaleza" de los vascos como sociedad "reside en ser y accionar como un grupo de personas concernidas por un emprendimiento popular".

Más información

Urkullu protege "una agenda propia" en Euskadi para enfrentar la crisis global desde el ahínco común y la colaboración