El retroceso en PISA 2025 refleja desafíos en la educación vasca en un contexto internacional
El informe PISA 2025 sitúa a Euskadi en los niveles más bajos en comprensión lectora y ciencias, con resultados que caen por debajo de la media internacional. La puntuación en lectura, por ejemplo, se sitúa en 419 puntos, frente a 461 de la OCDE y 459 de la UE. La evaluación, en la que participaron 1.856 estudiantes de 55 centros, evidencia un descenso en todos los ámbitos respecto a ediciones anteriores.
Este declive ocurre en un contexto global de deterioro en los resultados educativos de países desarrollados, incluyendo al Estado español, que ha perdido 23 puntos en el mismo período. La OCDE ha señalado factores como cambios en el alumnado, menor atención en clase y efectos persistentes de la pandemia como posibles causas de esta tendencia.
Desde el Gobierno Vasco, la Consejera de Educación ha manifestado que estos resultados generan preocupación, pero los contextualiza dentro de una problemática global. La prioridad es analizar las causas con rigor y buscar soluciones que equilibren calidad y equidad en el sistema educativo vasco.
La perspectiva a medio plazo apunta a reforzar la evaluación continua y a implementar medidas que aborden las causas identificadas. La próxima evaluación censal en 2027, que abarcará a todo el alumnado de primaria y ESO, será clave para orientar futuras políticas educativas y medir avances concretos.
Este escenario evidencia la necesidad de una reflexión profunda sobre las políticas educativas vigentes y su impacto a largo plazo. La tendencia internacional, sumada a los desafíos específicos del sistema vasco, requiere una estrategia coordinada y sostenida para revertir el retroceso y potenciar el talento de las nuevas generaciones.