Euskadi aprueba un impuesto turístico más progresivo y flexible tras acuerdo político
El Parlamento de Euskadi ha dado luz verde a un nuevo impuesto sobre estancias turísticas, resultado de un acuerdo entre Podemos, PNV y PSE-EE. La normativa, que será revisada cada dos años, introduce tarifas más altas y ajustadas a la realidad de cada municipio. La medida busca equilibrar la recaudación con la presión del turismo en zonas con alta carga, como cruceros y viviendas turísticas. Además, amplía exenciones para personas con discapacidad y dependencia, y dota a los ayuntamientos de mayor autonomía para aplicar bonificaciones o recargos según su situación. La iniciativa responde a un contexto de debate sobre sostenibilidad y convivencia en el sector turístico vasco, en plena transformación del modelo y en un escenario político marcado por la colaboración entre partidos. La aprobación en Gipuzkoa está prevista para esta semana, con vistas a un impacto duradero en la gestión turística y la fiscalidad local.