Vitoria-Gasteiz avanza hacia la creación de una Reserva de la Biosfera en la Llanada Alavesa
En un plazo de un año, Vitoria-Gasteiz contará con el diseño completo de la propuesta de la Reserva de la Biosfera en la Llanada Alavesa. La iniciativa, valorada en 100.000 euros, fue aprobada mediante el expediente de contratación para asistencia técnica, en el marco del acuerdo presupuestario de 2026 entre el Gobierno municipal y EH Bildu. La empresa adjudicataria tendrá desde septiembre de 2026 para elaborar el documento final.
Este proceso forma parte de una estrategia de participación ciudadana y cooperación con agentes locales, con el objetivo de definir un modelo de conservación y desarrollo sostenible. La propuesta incluirá delimitación territorial, retos, objetivos y una hoja de ruta para el futuro, considerando aspectos ambientales, sociales y económicos. La participación activa de la comunidad será clave para garantizar un diseño que refleje las necesidades del territorio.
El impulso a esta figura responde a la apuesta por la sostenibilidad y la protección del entorno natural, en un contexto político marcado por la búsqueda de consensos transversales. La iniciativa refleja también el interés del Ayuntamiento en potenciar el valor ambiental de la zona, que alberga espacios como el Anillo verde, los humedales de Salburua y áreas de interés en los parques naturales de la región.
Políticamente, la propuesta refuerza la posición del consistorio en la gestión del patrimonio natural, a la vez que busca consolidar alianzas con diferentes agentes institucionales y sociales. La figura de Reserva de la Biosfera está alineada con las políticas europeas de protección del medio ambiente y lucha contra el cambio climático, en un contexto de creciente sensibilización y necesidad de acciones concretas.
Este proceso forma parte de un plan más amplio para fortalecer la protección y el desarrollo sostenible en Álava, con miras a convertir la región en un referente en gestión ambiental. La creación de la reserva podría atraer inversión y facilitar la coordinación de proyectos de conservación y turismo sostenible, proyectando una imagen positiva del territorio a nivel nacional e internacional. La decisión final dependerá de la participación social y del consenso político en los próximos meses.