Euskadi registra 317 muertes por calor en verano, con un incremento en agosto
La semana pasada, Euskadi sumó 21 fallecimientos atribuidos al calor, elevando el total de muertes en verano a 317. La mayoría de las víctimas fueron mujeres mayores de 85 años, representando el 62% del total. La distribución por edad revela que las muertes más frecuentes corresponden a personas entre 75 y 84 años.
El contexto refleja una ola de calor prolongada que afectó a la comunidad desde junio. La primera semana del verano, del 22 al 28 de junio, fue especialmente mortal, con 88 fallecimientos. Los servicios de emergencia atendieron a 67 personas por causas relacionadas con el calor en esa semana, de las cuales 37 requirieron hospitalización.
Estas cifras evidencian la vulnerabilidad de la población mayor, en particular de las mujeres mayores. La acumulación de altas temperaturas ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar las estrategias de protección y prevención en colectivos sensibles.
Desde una perspectiva política, los datos reavivan el debate sobre las políticas de adaptación al cambio climático en Euskadi. La gestión de olas de calor y la protección de los grupos más vulnerables han sido temas recurrentes en las agendas municipales y autonómicas, sin que se hayan implementado aún medidas suficientes para mitigar estos efectos.
La situación actual pone sobre la mesa la urgencia de fortalecer la coordinación entre administraciones y mejorar la infraestructura sanitaria. La tendencia de aumento de temperaturas hace prever que estos episodios se intensifiquen en los próximos años, requiriendo una respuesta más efectiva y planificada.
El contexto más amplio revela que el cambio climático continúa siendo un desafío global. La comunidad vasca debe prepararse para afrontar futuras olas de calor, adoptando medidas de largo plazo que protejan a sus ciudadanos más vulnerables y reduzcan la mortalidad por causas relacionadas con el clima.