Osakidetza lanza campaña para reducir el tabaquismo en mujeres de 40 a 70 años
El Departamento de Salud de Euskadi ha iniciado una campaña dirigida a mujeres de 40 a 70 años para reducir el tabaquismo en este colectivo. La iniciativa responde a un incremento en el consumo diario, que ha pasado del 3,8% en 2004 al 15% en 2023, siendo el grupo con mayores dificultades para abandonar el hábito.
Este fenómeno se enmarca en un contexto donde, aunque la tasa global de fumadores en Euskadi ha alcanzado su nivel más bajo (19,7%), las mujeres en edad mediana no muestran la misma tendencia descendente. La campaña, titulada "¡Tú puedes! Si quieres dejar de fumar, te ayudamos", busca sensibilizar a un grupo que acude menos a tratamientos y cuyo consumo está ligado a factores emocionales, sociales y culturales, en particular en contextos privados y de estrés.
La problemática tiene implicaciones evidentes en salud pública, ya que la mortalidad atribuible al tabaco en mujeres ha aumentado un 98% entre 2001 y 2020. Esto refleja un cambio epidemiológico, ya que el tabaquismo se convierte en un reto sanitario importante para las políticas públicas. Además, la aparición de nuevos productos como los vapers y las bolsitas de nicotina agravan el escenario, especialmente entre los jóvenes.
Desde una perspectiva política, la estrategia de salud pública forma parte de los compromisos del Gobierno Vasco de fortalecer la legislación y los recursos destinados a la prevención y tratamiento del tabaquismo. La expansión de espacios libres de humo y los programas escolares se complementan con la oferta de atención especializada y farmacológica, financiada con fondos públicos, para reducir la incidencia en diferentes grupos de edad.
El contexto internacional también refuerza la relevancia de estas acciones, ya que la Organización Mundial de la Salud ha señalado la influencia de las industrias tabacaleras en la atracción de jóvenes. La próxima celebración del Día Mundial Sin Tabaco, centrada en desenmascarar esas estrategias, subraya la importancia de mantener una política firme y adaptada a los cambios sociales y tecnológicos.
En el futuro, se espera que estas medidas contribuyan a reducir las desigualdades en el consumo de tabaco y a fortalecer la prevención desde edades tempranas. La atención a las mujeres de mediana edad y la regulación de nuevos productos son pasos clave para afrontar un problema que, aunque global, requiere respuestas adaptadas a las realidades locales y específicas del País Vasco.