Artxanda cierra al tráfico cinco meses por obras y 16.000 vehículos diarios deberán desviarse
El túnel de Artxanda cierra al tráfico cinco meses por obras de la Diputación. El Ayuntamiento de Bilbao prevé desvíos y refuerzos en San Pío X y Lehendakari Aguirre.
El túnel de Artxanda, que conecta La Salve con el Txorierri, cerrará al tráfico a partir de las 20.00 horas de este lunes, 2 de noviembre, durante cinco meses. La Diputación Foral de Bizkaia impulsa las obras de rehabilitación integral de la infraestructura, y el Ayuntamiento de Bilbao ha puesto en marcha un dispositivo especial de movilidad para reducir las afecciones.
El corte afecta a una conexión que, según el consistorio, utilizan unos 16.000 vehículos cada día. Esa circulación tendrá que redistribuirse por los principales accesos y salidas de Bilbao, lo que sitúa el foco en la rotonda de la plaza de San Pío X, el puente de Deusto y la avenida Lehendakari Aguirre.
Las previsiones técnicas de tráfico estiman que, en la hora punta de la mañana, podrían incorporarse unos 600 vehículos adicionales a la rotonda de San Pío X, lo que podría provocar retenciones, especialmente en Lehendakari Aguirre. Ante ello, el Ayuntamiento hace un llamamiento a la colaboración ciudadana y recomienda utilizar el transporte público siempre que sea posible. Quienes no tengan alternativa al vehículo privado deben evitar la franja de 7.30 a 9.30 horas y reducir, en la medida de lo posible, los desplazamientos por esos puntos.
Como itinerarios preferentes, la salida hacia el Corredor del Txorierri (BI-30) se realizará desde el puente de La Salve, por la avenida Maurice Ravel y la avenida Zumalacárregui, hasta la BI-631. Para entrar al centro de Bilbao (plaza Elíptica) se propone acceder desde el norte por Ribera de Elorrieta, avenida Enekuri o la BI-631, y desde el sur (A-8) por San Mamés o Zabalburu. El consistorio reforzará la señalización informativa, la presencia de la Policía Municipal en los puntos más afectados y la programación de los semáforos, con un seguimiento continuo que permitirá introducir ajustes.
El Ayuntamiento subraya que se trata de una actuación prolongada que exigirá adaptar temporalmente los hábitos de movilidad, con el objetivo de "reducir las molestias, garantizar la seguridad de los desplazamientos y minimizar, en la medida de lo posible, las afecciones al tráfico durante los cinco meses de obras".