Cinco detenidos en Vitoria por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal
La Ertzaintza detiene a cinco personas en Vitoria por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, tras registrar dos viviendas.
La Ertzaintza ha detenido en Vitoria-Gasteiz a cinco personas, tres hombres y dos mujeres, acusadas de tráfico continuado de drogas y pertenencia a organización criminal. Los agentes intervinieron 53 gramos de sustancia estupefaciente, 8.640 euros en metálico, llaves de dos vehículos de alta gama y un arma de fuego simulada.
La investigación comenzó en julio de 2025, en el barrio Coronación. Los agentes vieron a un hombre comprar cocaína en la vía pública, y el vendedor huyó al detectar la presencia policial. A partir de ese episodio se montó un dispositivo de vigilancia que documentó un flujo constante de consumidores hacia un mismo portal, donde permanecían apenas unos minutos.
Los investigadores identificaron el domicilio desde el que se realizaban las ventas. Según el Departamento de Seguridad, un varón y sus dos hermanos se repartían las tareas de venta y vigilancia, en presencia en ocasiones de un hijo menor de edad. El grupo utilizaba además una segunda vivienda en el Casco Viejo. Pese a no tener actividad laboral conocida, sus miembros mantenían un nivel de vida elevado, con varios vehículos de gama alta y propiedades inmobiliarias a nombre del entorno familiar.
Con el mandamiento judicial, la Ertzaintza registró ambas viviendas el pasado viernes, con apoyo de la Unidad Canina. En el primer domicilio fueron detenidos un hombre de 50 años y su pareja, de 42. En el segundo, situado en el Casco Viejo, fueron arrestados un hombre de 57 años, hermano del primero, y su pareja, de 44. Un tercer hermano, de 44 años, fue detenido poco después en el barrio Coronación. Los antecedentes de los implicados son diversos: algunos acumulan investigaciones previas por tráfico de drogas, y las mujeres constan con numerosas causas por delitos contra el patrimonio.
Los detenidos quedan a disposición de la autoridad judicial. El hijo menor ha sido puesto bajo la tutela de los servicios sociales, un aspecto que subraya la dimensión de protección infantil que rodea este tipo de operaciones. El caso refleja cómo el narcomenudeo en barrios urbanos combina ventas callejeras con estructuras familiares organizadas y un blanqueo visible de ingresos, lo que obliga a las policías a combinar vigilancia prolongada con investigación patrimonial.