Cebek señala la conflictividad laboral como «el mejor ahuyentador de inversiones» en Bizkaia
Cebek advierte de que la conflictividad laboral ahuyenta inversiones y reclama vincular salarios a productividad ante la huelga general del 11 de noviembre.
El presidente de la patronal vizcaína, Guillermo Buces, ha advertido de que la conflictividad laboral es «el mejor ahuyentador de inversiones». Lo ha dicho en una conferencia celebrada en Bilbao, en el Forum Europa Tribuna Euskadi, bajo el título «Euskadi ante el espejo: el bienestar no se hereda, se construye». Sus palabras llegan en plena antesala de la huelga general convocada para el 11 de noviembre.
Buces ha criticado a organizaciones sindicales, en especial a ELA, a las que acusa de considerar el conflicto un fin en sí mismo. Según el dirigente empresarial, negociar no equivale a vivir en confrontación permanente. Ha reconocido el derecho de huelga, aunque ha cuestionado su motivación: a su juicio, la convocatoria tiene carácter político más que laboral, y las empresas serán quienes asuman sus costes.
El discurso se enmarca en un debate de fondo sobre el modelo de relaciones laborales en Euskadi. La patronal sostiene que los salarios altos solo son sostenibles si van ligados a productividad, inversión e innovación. Por ello propone vincular las subidas retributivas a formación, tecnología y mejor organización del trabajo, en lugar de confiar en la presión negociadora.
Buces también ha situado en el centro de su intervención el absentismo laboral, que sitúa a Euskadi y Bizkaia a la cabeza del Estado. Recuerda que cerca del 80 % corresponde a incapacidad temporal por enfermedad o accidente, y reclama medidas coordinadas entre Osakidetza, Seguridad Social y mutuas, con más inspección, seguimiento temprano y aprovechamiento de los recursos asistenciales de las mutuas para acortar las bajas.
Por último, el presidente de Cebek ha reivindicado el papel de las pymes, que considera el grueso del tejido productivo vizcaíno. Pide financiación alternativa accesible, menos burocracia y herramientas de digitalización adaptadas a su tamaño, y advierte de que las ayudas y exigencias normativas no siempre favorecen a quien no dispone de departamentos especializados. El debate sobre el modelo de concertación, la competitividad y el reparto de los frutos del crecimiento seguirá condicionado por la respuesta sindical a la movilización de noviembre.