El muro de San Bartolomé en Donostia se convertirá en un jardín vertical de 1.700 m²
El muro de San Bartolomé en San Sebastián será transformado en un jardín vertical que abarcará 1.700 metros cuadrados. La inversión prevista supera el millón de euros y busca mejorar la integración paisajística del espacio urbano.
Este proyecto surge tras un estudio técnico que confirmó la viabilidad de incorporar vegetación en el muro, considerado de gran presencia en la ciudad. La iniciativa responde a una estrategia de revitalización urbana que combina conservación patrimonial con sostenibilidad.
Desde una perspectiva política, la actuación refleja una apuesta del Ayuntamiento por la recuperación de elementos históricos y su integración en la trama urbana moderna. El exalcalde Odón Elorza ha defendido la propuesta, que además refuerza el compromiso con la protección del patrimonio local.
El proyecto también contempla la estabilización del muro y el despliegue de sistemas automatizados de riego y medición ambiental. La iluminación ornamental potenciará su visibilidad nocturna, contribuyendo a la identidad visual del centro de la ciudad.
Este tipo de intervenciones en patrimonio protegido subraya una tendencia política hacia la valorización de espacios históricos mediante soluciones innovadoras y sostenibles. La iniciativa podría servir de ejemplo para futuras actuaciones en otros enclaves urbanos del País Vasco.
En el contexto actual, la transformación del muro de San Bartolomé representa un paso hacia una gestión urbana más consciente y respetuosa con el entorno. La evolución del jardín vertical permitirá valorar el espacio en distintas estaciones, promoviendo un equilibrio entre historia, naturaleza y urbanismo.