Euskadi crea 12.800 empleos en el tercer trimestre, pero el paro sube en 1.700 personas
La EPA del tercer trimestre registra 12.800 ocupados más en Euskadi, pero el paro sube en 1.700 personas hasta una tasa del 7,17%.
Euskadi cerró el tercer trimestre con 1.020.300 personas ocupadas, 12.800 más que en el trimestre anterior, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística. Sin embargo, la población parada aumentó en 1.700 personas, hasta alcanzar las 78.800, y la tasa de paro se situó en el 7,17%.
El dato invita a leer la EPA con cautela. La creación de empleo y el aumento del desempleo pueden coexistir cuando crece la población activa: más personas buscan trabajo y no todas lo encuentran de inmediato. Por eso, la lectura de la tasa de paro y del número de ocupados debe hacerse en conjunto.
En comparación interanual, la situación presenta matices similares. El desempleo en la Comunidad Autónoma Vasca aumentó en 3.700 personas (+4,88%) frente al tercer trimestre de 2025, mientras que el número de ocupados creció en 19.200 (+1,92%). Ambas tendencias apuntan a un mercado laboral que genera puestos de trabajo, aunque no logra reducir el paro en el mismo ritmo.
Qué significa para el mercado laboral vasco. La evolución trimestral obliga a los agentes económicos y a las administraciones a examinar qué perfiles quedan fuera de la contratación. La falta de correspondencia entre formación y demanda de las empresas, así como la estacionalidad de algunos sectores, son factores habitualmente citados en el análisis de la EPA.
Las implicaciones alcanzan a las políticas públicas de empleo. Los responsables autonómicos deberán valorar si los programas de formación, orientación e incentivos a la contratación responden a las necesidades reales de las empresas y de los demandantes de empleo.
De cara al futuro, la evolución del paro dependerá de la capacidad de la economía vasca para absorber la mayor población activa y de la estabilidad del ciclo económico. Los próximos trimestres permitirán comprobar si la creación de empleo se traduce en una reducción sostenida del desempleo.