Gobierno central, Gobierno Vasco y Ayuntamiento acuerdan el reparcelamiento de Txomin Enea II en San Sebastián
Las tres administraciones acuerdan el reparcelamiento de Txomin Enea II en San Sebastián, con unas 400 viviendas tras el derribo de la antigua cárcel de Martutene.
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de San Sebastián han acordado el reparcelamiento de Txomin Enea II, un ámbito en el que, tras el derribo de la antigua cárcel de Martutene, se prevé el desarrollo de unas 400 viviendas y apartamentos dotacionales, con prioridad para la vivienda protegida y asequible. El Consistorio donostiarra aprobará el proyecto el próximo martes.
La reunión celebrada en Madrid reunió a la ministra Isabel Rodríguez, al consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, y al alcalde Jon Insausti. Según la información facilitada, el encuentro abordó tres líneas de trabajo: la demolición de la antigua prisión, la cesión de terrenos municipales al Gobierno Vasco y la preparación de un convenio para ordenar la urbanización y coordinar las promociones de Visesa y Casa 47.
El presupuesto de ejecución por contrata de la demolición asciende a 3.626.005,93 euros, sin IVA, a los que se suman 118.470,45 euros de honorarios de redacción del proyecto, incluido el estudio histórico de la Sociedad de Ciencias Aranzadi sobre el papel represivo de la cárcel durante el franquismo y la transición. Según el documento, se valora preservar algún elemento arquitectónico o instalar una placa conmemorativa.
La urbanización del ámbito tiene una estimación preliminar de unos 14,5 millones de euros, cifra que aún no está cerrada y que deberá concretarse con el proyecto de urbanización. Esta cantidad no incluye la construcción de las viviendas. El Gobierno Vasco ha incorporado al Contrato Programa 2026 de Visesa la inversión prevista para construir las viviendas en Txomin Enea II.
Itxaso ha afirmado que "hoy es un gran día porque San Sebastián no podía seguir esperando" y ha defendido que la operación no debe asumir cargas financieras desproporcionadas para el Ayuntamiento. Por su parte, Insausti ha señalado que el acuerdo se traducirá en oportunidades para nuevos proyectos de vida en la ciudad y ha condicionado la cesión de parcelas a que las viviendas sean para donostiarras, a que los costes de urbanización los asuma la institución constructora y a plazos rápidos de ejecución.
El siguiente paso será la aprobación inicial del proyecto de reparcelación en la Junta de Gobierno Local del próximo martes. Después, se iniciará la negociación de las parcelas con el Ejecutivo autonómico. El alcalde ha recordado además que solo falta un informe de Medio Ambiente para activar la construcción de 900 viviendas en otro ámbito de la ciudad.