La cosecha de manzana en Euskadi será menor en la costa debido a las condiciones climáticas
La cosecha de manzana en Euskadi será menor en la costa por el calor y la falta de lluvias, afectando al sector sidrero y a las plantaciones tradicionales.
La producción de manzana en Euskadi alcanzará aproximadamente 1,5 millones de kilos este año, con una cosecha más abundante en el interior que en la costa. La falta de lluvias y las altas temperaturas han condicionado significativamente la cantidad y calidad de la fruta.
Este fenómeno refleja un impacto directo del cambio climático en los ciclos agrícolas tradicionales de la región. La escasez de agua y las temperaturas elevadas durante el verano han provocado una maduración adelantada y desigual en diferentes zonas, complicando la planificación de las cosechas.
Las implicaciones para el sector sidrero y la economía local son relevantes. La menor disponibilidad de fruta en las zonas costeras puede afectar la producción y la calidad del sidra, además de poner en riesgo la sostenibilidad de las plantaciones tradicionales y la conservación del relevo generacional en los pequeños manzanales.
Desde el punto de vista político, estas condiciones refuerzan la necesidad de políticas públicas que apoyen la adaptación del sector agrícola a los efectos del cambio climático. Las administraciones están trabajando en proyectos de innovación y en la promoción de nuevas plantaciones en zonas con mayores posibilidades de desarrollo.
De cara al futuro, el sector busca consolidar estrategias para mejorar la resiliencia de las plantaciones y diversificar las variedades de manzana. La colaboración entre administraciones y agentes privados será clave para garantizar la viabilidad del sector en un contexto de cambios climáticos acelerados.