Los embalses vascos están por debajo de la media de la última década debido a un verano seco
La reserva de agua en Euskadi se sitúa en el 64,3%, con 162 hm3, por debajo de la media de los últimos diez años, que es de 171 hm3. Este nivel refleja un verano marcado por una escasez de precipitaciones y temperaturas elevadas.
El contexto climático ha sido especialmente adverso en el interior y en zonas del sur y oeste del País Vasco. La disminución de lluvias, en algunos casos, ha reducido los aportes de agua en más de la mitad respecto a años anteriores, según Euskalmet.
Esta situación tiene implicaciones para el abastecimiento y la gestión de recursos hídricos en la región. La menor disponibilidad podría afectar tanto al consumo humano como a actividades económicas dependientes del agua, como la agricultura y la industria.
Desde una perspectiva política, la gestión del agua en Euskadi se encuentra en un momento de revisión. La sequía intensifica la necesidad de políticas que promuevan la eficiencia y la conservación de los recursos, además de la planificación a largo plazo ante los cambios climáticos.
Además, la diferencia entre las reservas en el litoral y en el interior revela desigualdades en los aportes hídricos. La tendencia sugiere que, sin lluvias significativas en los próximos meses, la situación podría agravarse, requiriendo medidas de gestión y planificación más sostenibles.
En el contexto más amplio, la sequía en Euskadi es un ejemplo de los efectos del cambio climático en regiones con recursos limitados. La adaptación y la prevención serán claves para garantizar la seguridad hídrica en el futuro cercano.