EH Bildu destaca la Declaración de Aiete como base para la resolución del conflicto político en Euskal Herria
EH Bildu resalta la Declaración de Aiete de 2011 como base para la resolución del conflicto político en Euskal Herria, en un aniversario que subraya su importancia.
La Declaración de Aiete de 2011, considerada por EH Bildu como un punto de inflexión en el proceso de paz, sentó las bases para una resolución integral del conflicto político en Euskal Herria. En su 15 aniversario, el partido soberanista remarca su importancia en el contexto de un proceso que involucró a múltiples actores políticos, sociales y la comunidad internacional.
Este documento estableció una hoja de ruta que incluía el cese de la lucha armada por parte de ETA y la apertura de un diálogo con los gobiernos español y francés. La declaración ocurrió en un momento de fuerte tensión y dificultades diplomáticas, en un contexto donde las relaciones entre ETA y el Estado español eran especialmente complicadas.
La implicación de actores diversos y la aceptación de múltiples verdades ha sido clave para avanzar en un escenario de paz. EH Bildu subraya que la colaboración internacional y el compromiso de diferentes sectores sociales permitieron que ETA anunciara el fin de su lucha armada pocos días después de la declaración. Esto evidencia la complejidad y la transversalidad del proceso.
El portavoz de EH Bildu también hace referencia a la Declaración del 18 de octubre de 2021, que busca ampliar el reconocimiento a todas las víctimas del conflicto, incluyendo las perpetradas por ETA. La organización insiste en la necesidad de construir un relato compartido que respete las distintas experiencias y verdades, promoviendo la reconciliación.
Desde una perspectiva política, EH Bildu mantiene su objetivo independentista, pero también aboga por un marco que permita mejorar las condiciones de vida en Euskal Herria. La estrategia pasa por alcanzar acuerdos que faciliten el avance hacia la independencia, sin perder de vista la estabilidad social y la justicia.
A largo plazo, la formación soberanista apuesta por consolidar un proceso de paz que incluya a todos los actores y que permita un reconocimiento amplio de las violencias. La cuestión del relato compartido y la reparación de las víctimas son elementos clave para la construcción de un escenario político más estable y dialogante en la comunidad.