Pradales exige rechazo sin excusas a los disturbios de Bilbao y pide implicar a toda la sociedad
El lehendakari pide rechazo sin excusas a los disturbios de Bilbao tras 17 detenciones y plantea una respuesta social y policial en el Parlamento vasco.
El lehendakari, Imanol Pradales, reclamó este miércoles en el Parlamento vasco un rechazo "sin condiciones ni excusas" a los altercados registrados el lunes en Bilbao, que causaron importantes daños en el mobiliario urbano y terminaron con la detención de 17 personas. Su intervención se produjo en un pleno monográfico sobre seguridad solicitado en septiembre por los grupos que apoyan al Gobierno.
Los incidentes se produjeron tras las protestas contra un acto del activista Vito Quiles, que finalmente no llegó a celebrarse. La sesión parlamentaria tuvo lugar apenas dos días después, lo que dio al debate una urgencia particular y sitúa el asunto en el centro de la agenda política vasca.
El contexto es relevante. Pradales planteó preguntas sobre la educación en valores, sobre el papel de las familias y de los medios de comunicación y sobre la justificación de la violencia por motivos políticos. Su mensaje apeló a una responsabilidad compartida que va más allá del ámbito policial, incluyendo centros educativos, el mundo del ocio y del fútbol y la esfera digital.
Desde el punto de vista político, el discurso tiene un doble recorrido. Por un lado, establece una línea roja frente a la violencia y la intimidación. Por otro, introduce un matiz sobre la labor de la Ertzaintza, a la que pidió profesionalidad y proporcionalidad, pero también respeto hacia su autoridad, en un contexto en el que algunos dirigentes han puesto en duda actuaciones policiales recientes.
En cifras, el Ejecutivo vasco defiende que entre 2023 y 2025 las infracciones penales subieron cerca de un 4%, mientras que las inculpaciones practicadas por la Ertzaintza y las policías locales crecieron un 13%. Según el propio Gobierno, esa diferencia demuestra una mayor eficacia policial, aunque la sensación de inseguridad en algunos núcleos urbanos sigue siendo un asunto de debate.
El lehendakari también anunció medidas de modernización del cuerpo, como un sistema de videovigilancia dinámica, programas de inteligencia artificial y mejoras ergonómicas en los uniformes. El reto que queda abierto es si estas iniciativas, junto con el llamamiento al consenso democrático, logran traducirse en una respuesta sostenida y compartida por el conjunto de la sociedad vasca.