Adjudicado el tercer tramo de la Línea de Alta Velocidad Burgos-Vitoria por 241,6 millones
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha contratado la construcción del tercer tramo de la Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria, por un importe de 241,6 millones de euros. Este tramo de aproximadamente siete kilómetros conecta municipios del territorio de Álava con la provincia burgalesa, atravesando una zona con complejidades técnicas y estructurales, como siete viaductos que suman 2,5 kilómetros, incluido un viaducto sobre el río Zadorra.
Este proyecto forma parte de una estrategia de modernización de la infraestructura ferroviaria en el norte de España, enmarcada en el desarrollo del Corredor Atlántico. La infraestructura busca mejorar la integración de Euskadi en la red de Alta Velocidad española y europea, reforzando la cohesión territorial y potenciando la conectividad con el resto del país y la frontera francesa.
Desde un punto de vista político, la inversión responde a las prioridades del Gobierno central en materia de infraestructuras estratégicas, dotando de recursos importantes a proyectos que buscan fortalecer la movilidad y el desarrollo económico en la región. La ejecución de estos tramos también refleja el compromiso de avanzar en la integración del País Vasco en las redes de transporte de alta capacidad, pese a las tensiones políticas y presupuestarias en el ámbito autonómico y estatal.
El avance en esta infraestructura se enmarca en un contexto de desacuerdos políticos respecto a la financiación y plazos de las obras, en un escenario donde la colaboración institucional entre el Estado y las comunidades autónomas resulta esencial para garantizar la continuidad del proyecto. La Unión Europea también ha mostrado interés en cofinanciar estas actuaciones, alineándose con la estrategia de potenciar corredores europeos de transporte sostenibles y competitivos.
De cara al futuro, la culminación de estos tramos facilitará la conexión con infraestructuras ya existentes y en construcción, contribuyendo a reducir los tiempos de viaje y mejorar la competitividad del transporte ferroviario en la región. La apuesta por la Alta Velocidad en el norte de España continúa siendo un elemento clave en la política de movilidad y cohesión del país, en un contexto de retos económicos y de sostenibilidad.