Euskadi lanza Alokaplus, un seguro público contra impagos para incentivar el alquiler
El Gobierno Vasco lanza Alokaplus, seguro público gratuito contra impagos y desperfectos, para sacar al mercado viviendas vacías en zonas tensionadas.
El Gobierno Vasco ha puesto en marcha Alokaplus, un seguro público y gratuito que cubre a los propietarios frente a los impagos de alquiler y los desperfectos en la vivienda. La medida busca sacar al mercado parte de las unas 25.000 viviendas vacías situadas en zonas de alta demanda de la comunidad.
El programa responde a una preocupación recurrente entre los arrendadores: el temor a perder la posesión de su inmueble o a asumir daños sin compensación. Hasta ahora, muchos propietarios optaban por no alquilar o recurrían a seguros privados que trasladaban su coste a los inquilinos. Alokaplus pretende eliminar ese obstáculo y ofrecer una alternativa pública.
La cobertura alcanza las rentas impagadas, los suministros que haya abonado la propiedad y los daños causados por negligencia del arrendatario. Para acogerse, la renta debe ajustarse a los límites de precios en las zonas tensionadas. El máximo general es de 14 mensualidades, ampliable hasta 20 en supuestos específicos, como alquileres a menores de 35 años, mayores de 65, familias monoparentales o unidades con menores o personas con diversidad funcional a cargo.
El funcionamiento exige un documento de compromiso firmado por ambas partes, que se incorpora al contrato y se registra en Bizilagun. Los contratos nuevos lo formalizan al depositarse, y los vigentes mediante un anexo de modificación. Además, el inquilino queda obligado a reembolsar a la Administración las cantidades que esta abone. Como contrapartida, la fianza exigible se limita a una mensualidad.
Desde el punto de vista político, la iniciativa se inscribe en la estrategia del Departamento de Vivienda para ampliar la oferta de alquiler asequible sin recurrir a medidas de intervención directa sobre los precios. El Ejecutivo apuesta por incentivar al propietario, reduciendo su riesgo, en lugar de limitarse a imponer controles. El éxito del programa dependerá de su acogida real entre los pequeños propietarios, que la norma limita a un máximo de cinco viviendas.
Queda por ver si Alokaplus logra movilizar un volumen relevante de viviendas vacías y si su financiación pública resulta sostenible a medio plazo. Las primeras solicitudes y el número de impagos efectivamente cubiertos serán indicadores clave para valorar si el modelo se consolida como herramienta estable de la política de vivienda vasca.